El gobernador del estado, Simon Lalong, declaró un toque de queda desde las 18 hasta las 6 de la mañana (14 a 2 en la Argentina) en las zonas afectadas con el fin de imponer el orden, e hizo un llamamiento a la población para mantener la calma.
“Ochenta y seis personas murieron, seis resultaron heridas, 50 casas fueron incendiadas, 15 motocicletas y dos vehículos a motos fueron quemados”, afirmó el portavoz de la Policía de Plateau, Terna Tyopev, en un comunicado publicado por los medios locales que fue recogido por la agencia de noticias EFE.