Al menos 86 granjeros fueron asesinados por un grupo de ganaderos armados nómades de una etnia de mayoría musulmana en el centro de Nigeria, región afectada por una ola de
violencia entre comunidades, informó este domingo la policía.
El gobernador del estado, Simon Lalong, declaró un toque de queda desde las 18 hasta las 6 de la mañana (14 a 2 en la Argentina) en las zonas afectadas con el fin de imponer el orden, e hizo un llamamiento a la población para mantener la calma.
“Ochenta y seis personas murieron, seis resultaron heridas, 50 casas fueron incendiadas, 15 motocicletas y dos vehículos a motos fueron quemados”, afirmó el portavoz de la Policía de Plateau, Terna Tyopev, en un comunicado publicado por los medios locales que fue recogido por la agencia de noticias EFE.