
Angela Merkel
Con más de 1.000 migrantes esperando en las aguas del Mediterráneo para que algún país de la Unión Europea (UE) los acoja, los
líderes de 16 países del bloque buscan respuestas conjuntas para dar alguna solución a la situación de emigrantes y refugiados que huyen de sus países.
Si bien las posturas previas al encuentro pendulaban entre crear centros de desembarco y un duro control de las fronteras, pasando por acuerdos bilaterales, a la salida, el discurso predominante fue resaltar los puntos en común.
La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó que hay coincidencia en que “no se puede dejar solos” a los socios más afectados por la llegada de la inmigración irregular y que los refugiados “no pueden elegir” en qué país piden asilo.