

El presidente estadounidense pasó de reunirse en Singapur con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, con quien coronó un polémico tratado de desnuclearización, a ser
noticia por su política de “tolerancia cero” con la inmigración.
Atascado en los problemas domésticos, Trump volvió a pensar en otra de sus obsesiones electorales: México.
No obstante, el magnate neoyorquino -que recibió una ola de críticas- debió dar marcha atrás y ordenar la reunificación de 2000 familias de inmigrantes que habían sido separadas desde abril, tras cruzar la frontera sur con ese país.