

El PSD que gobierna
Rumania movilizó este sábado a una multitud, que estimó en 150.000 personas, para manifestarse en Bucarest contra lo que considera “abusos” del Poder Judicial del país.
El líder del PSD, Liviu Dragnea, tachó a los fiscales de “corruptos” y los acusó de “fabricar casos”.
Dragnea fue condenado en 2016 a dos años de prisión por fraude electoral y ahora está amenazado por un inminente veredicto en otro caso de corrupción.
“Se ha mantenido la costumbre de utilizar los servicios secretos y la Justicia con finalidad política y para darle al presidente el liderazgo”, dijo el dirigente ante la multitud.