

Kaido Koiv, presidente del ayuntamiento de Kanepi, defendió la decisión y tildó como “muy democrático” al proceso de elección, publicó el diario The New York Times, aunque
La decisión popular no fue tan extraña ya que “Kanep” significa “cannabis” en estonio y su hoja, según la leyenda local, fue un símbolo de la zona por lo menos durante 150 años, en referencia al cáñamo que tradicionalmente se cultiva ahí y se convierte en prendas, aceite y sogas.
En total, tras la votación, nueve miembros del ayuntamiento votaron a favor del diseño, mientras que ocho se opusieron, entre ellos, Arno Kakk, que dijo no estar de acuerdo con “el hecho de que estaremos marchando con este tipo de bandera”.