

Al menos siete muertos y 13 heridos causaron las explosiones de dos bombas, una en un departamento y la otra contra una comisaría, en la ciudad indonesia
de Surabaya, la segunda en importancia, horas después de los atentados suicidas contra iglesias de esa localidad que causaron 17 muertos.
Al menos tres muertos e igual cantidad de heridos causó la explosión de una bomba mientras era manipulada en una vivienda habitada por una familia de seis personas, un matrimonio y sus cuatro hijos, y la posterior represión policial.
La explosión ocurrió en un departamento ubicado cerca de una comisaría en Siduarjo, a unos 11 kilómetros al sur de Surabaya, indicó a EFE el portavoz de la policía de la provincia de Java Oriental, Frans Barung Mengera.