Los cadáveres, entre los cuales había cuatro niños de entre 8 y 13 años, fueron encontrados ayer en distintas habitaciones de una casa en la zona rural de esa localidad australiana. Se trata de uno de los peores crímenes en dos décadas en ese país.
Las autoridades policiales identificaron a los muertos como Peter Miles, de 61 años, su esposa Cynda Miles, de 58, la hija de ambos, Katrina, de 35, y los cuatro hijos de ésta última.