

Tanto el gobierno conservador de Theresa May como la oposición del izquierdista Jeremy Corbyn se mostraron conformes hoy con el virtual empate que alcanzaron en las municipales
inglesas, en las que los conservadores captaron a los votantes eurofóbicos del ultraderechista UKIP y neutralizaron el tsunami laborista que muchos esperaban.
Con el escrutinio cerrado en 127 de los 150 distritos en disputa, los laboristas ganaban 2.350 escaños (74 distritos); los conservadores 1.332 (46 distritos), y los demócratas liberales, el tercer partido, sumaron 75 escaños y pasaron a contar con 536 en total (9 distritos).
El UKIP, que tiene origen conservador y que tuvo un gran desempeño en 2014 la última vez que se disputó la mayoría de los escaños en 2014, perdió más de 100 bancas y solo obtuvo tres.