
En un acto celebrado en Cleveland (Ohio), inicialmente diseñado para hablar de su reforma fiscal, el mandatario abordó otra vez el asunto migratorio y aseguró que las personas que ingresan a Estados Unidos ilegalmente se aprovechan de las políticas de “captura y liberación” y no van ante la corte cuando se presentan cargos en su contra.
“Puede que tengamos que cerrar nuestro país para aclarar esto”, insistió el magnate republicano.