

Aprobado por la mayoría republicana y con el expreso rechazo de la minoría demócrata, el informe reconoció que miembros del círculo íntimo de Trump se reunieron en secreto con
Sin embargo, el informe destacó que finalmente los miembros de la campaña de Trump no recibieron ninguna prueba y que, por lo tanto, no existen evidencias concretas de que existió un complot entre el candidato republicano y el gobierno ruso de Vladimir Putin para influenciar en la campaña presidencial.
Esta comisión había iniciado esta investigación luego que surgieran varias denuncias periodísticas y que los servicios de inteligencia estadounidenses presentaran en el Congreso un informe que concluía que el gobierno ruso sí había intentado influenciar en la campaña presidencial a través de contactos con la campaña de Trump, a través de las redes sociales y de la publicación de noticias falsas en internet.