Primero, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, tomó la palabra el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta , que calificó la jornada como “un día histórico”. Después, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, sostuvo: “Lo importante es que todos los días estemos un poco mejor”. Pocos minutos después ambos firmaban el convenio para el traspaso de parte de la Policía Federal a la ciudad de Buenos Aires, el ansiado objetivo del macrismo desde hace ocho años.
La escena era seguida de cerca por la vicepresidenta, Gabriela Michetti, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich; el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco; el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, y el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo. En un segundo plano estaban el jefe de la Policía Metropolitana, Horacio Giménez; el superintendente de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal, Guillermo Calviño, y el director general de comisarías, comisario inspector Jorge Casas.
Hubo una ausencia que llamó la atención. En el Salón Blanco de la Casa Rosada no estuvo el jefe de la Policía Federal, comisario general Román Di Santo. Según explicaron a LA NACION calificadas fuentes oficiales, hasta última hora no había recibido invitación oficial. Otros voceros dijeron que estuvo abocado a coordinar el comité de crisis que coordina la investigación y la búsqueda de los tres prófugos más buscados: los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schilaci, los condenados por el triple homicidio de General Rodríguez, el múltiple crimen vinculado con el tráfico de efedrina y los carteles mexicanos.
En algunos sectores de la Policía Federal celebraron la ausencia de Di Santo en el acto de firma del convenio por no estar en “la foto” del traspaso de la fuerza federal de seguridad al gobierno porteño. Una determinación que en algún momento fue resistida.
Lo cierto es que con la firma del convenio del traspaso, la ciudad de Buenos Aires no tendrá una sola fuerza seguridad. Hasta la unificación total habrá una “convergencia” entre parte de Federal y la Metropolitana, pero con la diferencias que ambas policías responderá a Rodríguez Larreta y al ministro Ocampo. Todavía es una incógnita el nombre que tendrá en un futuro cuando termine la transición, que fue estipulada en un año.
Cada una tendrá su propio jefe, según explicaron fuentes oficiales. A cargo de la Policía Metropolitana continuará Giménez. Si bien no fue anunciado por las autoridades, se sabe que la parte de la Federal que pasa a la ciudad de Buenos Aires está a cargo del comisario mayor Calviño, que podría ascender a general.
“Vencido el plazo de la etapa de transición, durante la cual el gobierno nacional continuará brindando apoyo al gobierno porteño en todas aquellas materias relativas al traspaso que sean específicamente requeridas y por el plazo que al efecto las partes establezcan”, se explicó en un comunicado oficial.
Según se explicó más tarde en un comunicado de prensa, con la firma del convenio las áreas que se traspasan a la jurisdicción del gobierno porteño en forma parcial o total son la Superintendencia de Seguridad Metropolitana, la Superintendencia de Bomberos, la Superintendencia de Policía Científica, la Superintendencia de Investigaciones Federales, la Superintendencia Federal de Tecnologías de la Comunicaciones y la Superintendencia de Aviación Federal.
En su cuenta de Twitter, Rodríguez Larreta explicó que “las áreas encargadas de delitos federales y custodias oficiales quedará a cargo del gobierno nacional”.
Después de la firma del convenio hubo una conferencia de prensa donde participaron Rodríguez Larreta, Bullrich, Ocampo y el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña. Los funcionarios aclararon que ningún efectivo de la Policía Federal que pase a la esfera del gobierno porteño perderá los derechos adquiridos.
Las palabras de los funcionarios fueron la primera comunicación oficial que recibieron los uniformados de la Federal sobre el traspaso. Hasta el momento ninguna autoridad política y policial les había hablado sobre el alcance del convenio y sobre el nuevo mecanismo de trabajo en conjunto con sus pares de las Metropolitanas.
“Todavía nadie explicó nada de cómo será el nuevo funcionamiento. La primera palabra oficial sobre el traspaso fue en la conferencia de prensa”, explicó un experimentado comisario de la Policía Federal
Según el convenio, “los agentes públicos transferidos conservan el nivel escalafonario, remuneración, antigüedad, derechos previsionales y de cobertura social que tuvieran al momento de la transferencia, o sus equivalentes”.
En la conferencia de prensas tampoco hubo especificaciones sobre la cantidad de policías federales que pasan a depender del gobierno de la ciudad. Rodríguez Larreta calculó que serán 17.000 y 19.000 efectivos. El número final quedará determinado una vez que concluya el proceso total de cambio de jurisdicción.
“Estamos dando comienzo a una nueva etapa que busca construir soluciones concretas para que la gente viva mejor y para que la ciudad de Buenos Aires sea nuevamente una de las más seguras del mundo”, sostuvo el presidente Macri poco antes de firmar el convenio.
Sin mayores especificaciones, en un comunicado de prensa, desde el gobierno porteño se explicó: ” El convenio firmado contempla que el gobierno porteño asume las funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales para ser ejercidas dentro de su ámbito de jurisdicción. Mientras que el gobierno nacional mantiene las estructuras, el personal, los bienes y los servicios necesarios para asegurar la función de seguridad en materia federal en el distrito porteño”.
Sobre el presupuesto que conlleva el traspaso, los funcionarios nacionales y porteños explicaron que “nadie pierde y nadie gana”. El jefe de Gabinete de la Nación dijo: “Los traspasos tienen que ser con los recursos”.
fuente lanacion