Alfonso Prat Gay, uno de los voceros económicos que designó Mauricio Macri, dejó de lado los eufemismos que, hasta ayer, usaba todo Cambiemos para hablar de la devaluación del tipo de cambio oficial. La salida del cepo cambiario desde el día uno que prometió Macri si es elegido Presidente se hará a un dólar más caro, posiblemente en torno al valor que tiene la divisa en el contado con liquidación (entre 13 y 14 pesos). Y tiene como condición necesaria la llegada de alrededor de u$s 15000 millones al Banco Central. Para eso, su equipo económico diseñó un plan de acción que, si las urnas lo acompañan, comenzará a ejecutarse el día después del balotaje.
Si para el sciolismo la devaluación del dólar oficial se trasladará a precios, el macrismo supone que buena parte de los productos ya se ajusta por el dólar paralelo, por el efecto inflacionario sería acotado.
n Cerealeras. Los economistas de Cambiemos estiman que hay entre u$s 7000 y 8000 millones de granos y oleaginosas en silobolsas. Otros cálculos son coincidentes: quedaría soja por poco más de u$s 5000 millones y el resto de los cultivos arrimarían otros u$s 2000 millones.
La liquidación fluiría entre diciembre y febrero, con tres condiciones: eliminación de los permisos de exportación o ROE, quita de retenciones -y reducción del 5% en el caso de la soja- y devaluación.
“Los productores están ahogados financieramente, pero aguantan porque pueden vender mejor, por lo que con un poco de precio van a liquidar”, afirmó un integrante del equipo económico de Macri.
n Deuda local. “Si el kirchnerismo colocó u$s 2000 millones este año, podremos emitir otros u$s 2000 millones”, especuló otro integrante de la mesa económica de Cambiemos, en referencia a los bonos en dólares de legislación argentina. Suponen que el cambio de expectativas y algunas señales de apertura a los mercados (como destrabar el juicio con los fondos buitre) harían bajar la tasa de interés a entre 6% y 7%.
También se alentará a provincias y empresas a colocar deuda, aunque estas esperarán a tener condiciones claras de tipo de cambio. Las provincias (Buenos Aires, Neuquén, Mendoza, la Ciudad) arrimarían otros u$s 3000 millones al BCRA.
n Créditos. Los organismos multilaterales, dicen en Cambiemos, comprometieron desembolsos. Por un lado, de llegar al Gobierno, intentarán agilizar créditos ya acordados con el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento. También el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aportará a la causa. Por ahora, pedir un préstamo al Fondo Monetario Internacional (FMI) está descartado.
Pero los tiempos burocráticos de los organismos multilaterales podrían demorar estos préstamos unos meses. Para el mientras tanto, bancos de inversión ofrecieron créditos puente, de corto plazo, con la garantía de los multilaterales detrás. Para eso, los bancos necesitan la garantía de que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, no los sancionará por “ayudar” al país.
De ser Gobierno, enviados de Macri comenzarán a negociar con los holdouts antes del 10 de diciembre en los despachos del mediador designado por Griesa y repudiado por Argentina hasta hoy, Daniel Pollack.
La contienda puede demorarse meses, pero dos integrantes del equipo económico de Cambiemos sostuvieron que, con gestos de buena voluntad, Paul Singer y compañía podrían pedir a Griesa un stay como el que le permitía al país pagar regularmente sus vencimientos de deuda hasta el 30 de junio de 2014 y/o desbloquear el endeudamiento del Gobierno.
Eso transmitieron bancos de inversión en Lima, Perú, durante la última cumbre del FMI y el BM y las reuniones paralelas.
La regularización de los pagos trabados desde hace un año y medio sacará del BCRA otros u$s 2000 millones. Lo segundo permitiría a los bancos de inversión poner dinero en Argentina sin peligro de ser enjuiciados en Nueva York.
Para negociar con los holdouts -con quita de alrededor de 30%- deberán pasar por el Congreso, donde el kirchnerismo votó una ley que impide ofrecer a los fondos buitre más que lo que aceptaron los acreedores que ingresaron al canje. El macrismo tiene preparado un proyecto que formará parte del paquete de medidas que pedirá Macri al Poder Legislativo de convertirse en presidente.
n Cepo. Liberarán el flujo de utilidades y de pagos de importaciones de las empresas, pero negociarán los stocks (unos u$s 8000 millones de dividendos y otro tanto de deudas con casas matrices). Un asesor del espacio entiende que hay entre 60 y 70 empresas, con las que se puede llegar a un entendimiento “caso por caso”. Otro especuló con la emisión de un bono.
Los ahorristas podrían a volver a comprar dólares sin restricciones, aunque con un cupo mensual (antes del cepo, era de u$s 2 millones mensuales; ahora será menor). Y la AFIP seguirá jugando: se le pedirá al contribuyente que justifique sus ingresos, antes de la compra (con el sistema online) o después (con una declaración jurada).
fuente cronista.com