El paradero del ex espía que según Martín Lanatta negoció junto a él la comercialización ilegal de efedrina, con el supuesto guiño de Aníbal Fernández, todavía es un misterio. Desde que el condenado a reclusión perpetua por el triple crimen de General Rodríguez lo sindicó como un protagonista clave en el negocio, la Justicia se concentró en una búsqueda por ahora infructuosa.
El principal problema de los investigadores –la jueza María Romilda Servini de Cubría y Juan Bidone, fiscal de Mercedes, quienes buscan pistas sobre el ex espía- radica en que Lanatta aportó escasos indicios en sus sucesivos testimonios judiciales: solo un alias, “Máximo”, y una pobre descripción física. Ni apellido, ni teléfono, ni dirección, ni lugares que frecuentaba, ni nada.
Además del relato del recluso, los investigadores utilizan para la pesquisa dos identikits aportados por dos testigos que lo frecuentaron.
EL PARADERO DEL EX ESPÍA ES UN MISTERIO: SÓLO SE CONOCE UN ALIAS -MÁXIMO- Y HAY UNA POBRE DESCRIPCIÓN FÍSICA
Hasta ahora, la Justicia realizó una minuciosa búsqueda en el paso fronterizo del puente San Roque González que une la localidad argentina de Posadas con la paraguaya de Encarnación. Por allí regresaron desde Paraguay tanto Lanatta como Víctor Schillaci –otro de los condenados a prisión perpetua por el triple crimen- en abril del 2009, en un auto cuya patente estaba relacionada con la ex SIDE.
Según atestiguó en la Justicia, Lanatta aseguró que “Máximo” había salido del país junto a ellos en ese mismo viaje; con un dato adicional: hubo otro pasajero con antecedentes penales por narcotráfico.
La jueza María Romilda Servini de Cubría es una de las personas que busca dar con el paradero de “Máximo”
DyN
Los investigadores analizaron todos los vehículos y personas que atravesaron ese paso en la franja horaria en que lo hizo Lanatta y sus compinches, en base a los identikits y los datos aportados. Y filtraron la información con la premisa de que el supuesto ex espía debería tener domicilio en la ciudad o en la provincia de Buenos Aires. Hasta ahora no encontraron ningún rastro.
Los funcionarios judiciales empezaron a rastrear además usuario por usuario los contactos históricos de los teléfonos de los involucrados en el negocio. Según declaró Lanatta, “Máximo” no usaba teléfono móvil, pero a veces habría utilizado el de Alejandro Giancristóforo, muy cercano al jefe de Gabinete y candidato a gobernador bonaerense. Aníbal Fernández enfrenta un difícil frente judicial: el viernes, el juez Claudio Bonadio lo citó a indagatoria por supuestas irregularidades en el “Plan Qunita”.
LA JUSTICIA TRATA DE IDENTIFICAR LOS VEHÍCULOS QUE PASARON POR PEAJES BONAERENSES EL DÍA DEL TRIPLE CRIMEN
En los tribunales de Comodoro Py y en Mercedes –donde se siguen los pasos del prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi, sindicado como el autor intelectual del triple crimen-, además de la búsqueda de “Máximo”, todavía tratan de tamizar las declaraciones de Lanatta.
Según el recluso, el ex espía habría tenido un rol importante en la autoría material de los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Por eso, los investigadores, según supo Infobae, pidieron a los registros oficiales datos de modelos de armas similares a las que Lanatta dijo que portaba el ex espía. Es como buscar una aguja en un pajar: el pedido judicial arrojaría una cifra muy grande.
En ese sentido, los funcionarios judiciales empezaron a chequear además los registros del peaje del día del triple crimen, de agosto del 2008: tratan de identificar los vehículos que atravesaron los peajes de las localidades bonaerenses de Dock Sud, Luján e Ituzaingó.
Aunque el condenado declaró que el hombre habría pertenecido a la ex SIDE, versiones lo ubican en el área de Inteligencia de alguna de las fuerzas federales. Demasiado misterio.
fuente infobae