Sin respiro, los candidatos a presidente Daniel Scioli y Mauricio Macri intensificaron ayer el enfrentamiento que protagonizan desde hace 10 días. El ida y vuelta de acusaciones, que se desató tras las PASO por la inundación en la provincia de Buenos Aires, se volvió una constante.
“Es increíble que el gobernador quiera ponerse en víctima”, dijo Macri, tras la imputación que le hizo el gobernador bonaerense por montar una supuesta “campaña sucia” en su contra. Y contraatacó: “La víctima es la gente que ha sufrido las inundaciones; son víctimas de que él no hizo las obras. No da para que él quiera ponerse en víctima”.
La reacción del sciolismo fue una presentación ante la Dirección Nacional Electoral para que investigue y notifique al frente Cambiemos, que integran Pro, la UCR y la Coalición Cívica, por un supuesto juego sucio.
“Detectamos una campaña de difamación orquestada desde el más alto nivel del frente Cambiemos contra Daniel Scioli. La hicieron con fotomontajes con fotos viejas y sacadas de Internet y con videos viejos con el objetivo de inducir a la ciudadanía a que piense que Scioli estuvo ahí”, explicó a LA NACION el subsecretario de Gabinete de Daniel Scioli, Carlos Gianella, quien presentó la denuncia.
Gianella, que destacó que en el escrito “no hay nombre en particular”, sino que es contra el frente Cambiemos, aseguró que el episodio quedaría superado con un pedido de disculpas de Macri.
Según pudo saber LA NACION, el enojo de Scioli se funda en un pacto que habrían sellado con Macri, por pedido del jefe de gobierno porteño, para evitar una campaña agresiva. Scioli y Macri son amigos desde la juventud, pero el tono que tomó la actividad proselitista los habría alejado. En el sciolismo no hay dudas de que esto fue generado desde Pro y todavía no comprenden por qué Macri permitió el ataque.
En Pro, en tanto, se mostraron sorprendidos por lo que consideran “agresiones” por parte de Scioli.
“Se nota que está muy nervioso, son mails, posteos y videos que circularon, pero nada que ver con una campaña orquestada”, sostuvieron a LA NACION desde el comando de campaña nacional de Pro. Cerca de Macri también aclararon que el acto de ayer, en el que se inauguró la nueva terminal de combis porteña y que encabezó el propio jefe de gobierno, “estaba planeado con anterioridad”. Y que lo único que hizo el líder de Pro y candidato de Cambiemos “fue defenderse de las acusaciones” que le propinó el candidato kirchnerista.
Según el sciolismo, Macri, a través de la diputada de Pro Laura Alonso y de la líder de la CC, Elisa Carrió, “operó” a través de las redes sociales para perjudicar al candidato presidencial del oficialismo.
Para Gianella, el operativo que habría realizado Cambiemos se hizo a través de “50.000 cuentas de Twitter falsas” que las referentes de Cambiemos hicieron circular por las redes sociales. “Lo que hicieron tuvo impacto; teníamos que frenar la campaña de difamación”, agregó el funcionario bonaerense.
Todo se desencadenó a partir de las inundaciones en la provincia. Con Scioli en Italia, Macri organizó una conferencia de prensa y criticó a su rival. Además, la candidata a gobernadora María Eugenia Vidal se sumó a la polémica por la publicación de varias fotografías en las zonas afectadas, lo que fue leído por los hombres de confianza de Scioli como una “utilización política de la tragedia”.
Scioli y Macri se cruzarán hoy en Tucumán. El gobernador bonaerense estará presente en el cierre de campaña de Juan Manzur, mientras que el jefe de gobierno porteño se mostrará junto con el radical José Cano, que además cuenta con el respaldo del Frente Renovador.
Tras una semana complicada, el mandatario bonaerense intentará recuperar la iniciativa política. Además de reforzar su presencia en la provincia, comenzará en los próximos días a dar definiciones más profundas; según promete su círculo de colaboradores, llegó el momento de explicar de forma específica en qué consisten los proyectos ante los distintos sectores que esperan mayor claridad en sus enunciados.
Con la colaboración de Jaime Rosemberg.
fuente lanacion