

El tribunal federal de apelaciones de Chicago rechazó este jueves los esfuerzos del gobierno del presidente Donald Trump de castigar a las llamadas “ciudades santuario” para los
inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos.
Se trata de una disposición a nivel nacional derivada de una demanda que la ciudad de Chicago hizo en contra del gobierno y el Departamento de Justicia en 2017.
La decisión fue tomada por un panel de tres jueces, todos ellos designados por presidente republicanos, que dictaminó que había indicios de que el gobierno deTrump se excedió su autoridad al tratar de implementar las nuevas condiciones sin la aprobación del Congreso.