Suponen que esa información les permitirá adivinar cómo va a salir la sentencia, si a favor o en contra de los funcionarios en problemas.
En la mayoría de los casos, en los últimos cinco años esto fue así. La Sala I del tribunal, integrada por los jueces Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah como subrogante, sumaba voluntades en sintonía con el Gobierno.
Las razones de los camaristas podrían ser bien diferentes, pero muchas veces las conclusiones eran las mismas. Freiler es más cercano en sus ideas a un sector del kirchnerismo y con principios jurídicos más amplios en defensa de las garantías del imputado. Así podrían explicarse sus fallos en favor de los imputados. Ballestero suele coincidir con su colega, con quien se conocen desde hace décadas. Farah llegó al tribunal de la mano del auditor de la Nación Javier Fernández, un influyente en los tribunales que supo transmitir, puertas adentro de los juzgados federales, las inquietudes del Gobierno. Pero en coincidencia con la jubilación forzada de Antonio Stiuso en la SIDE se enfrió la relación de Fernández con el kirchnerismo y, al contrario, los fallos comenzaron a ser adversos.
ÚLTIMOS FALLOS
En noviembre de 2011, la Sala I sobreseyó a los acusados del caso Skanska, una constructora sueca investigada por el pago de coimas para la construcción de un gasoducto. Esto ocurrió a pesar de que la propia empresa había reconocido el pago de sobornos. Los camaristas entendieron que se violaron los derechos de los ejecutivos, grabados subrepticiamente cuando confesaban ante un auditor.
Lo mismo ocurrió con otra prueba que amenazó con desnudar una matriz de corrupción en el kirchnerismo. Confirmaron un fallo del juez Norberto Oyarbide que anuló miles de mails encontrados en computadoras de un asesor de Ricardo Jaime que reconstruían una década de negocios. Entendieron que se pudo haber violado la cadena de custodia e insertado esos correos en las máquinas.
Pero en sus últimas decisiones dieron un giro al confirmar el procesamiento de Boudou por el caso Ciccone y la inconstitucionalidad del pacto con Irán.
RECLAMO DEL CONGRESO JUDÍO
El comité ejecutivo del Congreso Judío Mundial, que preside Ronald Lauder y reúne a las comunidades de la región, realizó un encuentro en Washington y lamentó “la falta de progreso en llevar ante la justicia a los perpetradores del ataque contra la AMIA”. Expresó, además, su “preocupación y pena por la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien tenía en sus manos la esperanza de alcanzar justicia. Por eso llamamos a las autoridades argentinas a clarificar en forma inmediata las circunstancias” de su deceso.
fuente lanacion