Desde ese día, el colega vive con custodia permanente durante las 24 horas del día por parte de la Policía Metropolitana. Ello, luego de haber hecho la correspondiente denuncia judicial ante María Romilda Servini de Cubría.
Consultado por este periodista, Sanz prefirió no opinar al respecto. “Prefiero no mediatizar el tema”, dijo escuetamente, al tiempo que confirmó no saber de dónde provenía el apriete.
Sin embargo, este cronista pudo establecer un posible origen de la amenaza, vinculada a una investigación que el periodista venía llevando a cabo sobre el automóvil con el que se movía el fallecido Alberto Nisman.
Christian Sanz
fuente tribunadeperiodistas