Las dudas recaen en la creciente resistencia que genera su figura. Desde su pasado en el radicalismo hasta su falta de lealtad. En algún momento tambaleó su permanencia en La Cámpora. Y hoy podría volver a sufrir un tembladeral. Los desvaríos personales se combinan con su ineficiencia política.
Según pudo saber Nova, Ottavis se ganó el odio y el desprecio de muchos compañeros del peronismo por su “descuido” en una reciente reunión entre La Cámpora y otros referentes del kirchnerismo. Ocurrió que el “joven” camporista se pasó toda la noche mirando a la mujer de Rudy Ulloa, el poderoso empresario de medios K caído en desgracia desde la muerte de Néstor Kirchner.
“Sin preocuparse, se la pasó baboseándose con ella”, contó a este portal una fuente que participó del encuentro. Sin el más mínimo recato, y presa de sus más bajos instintos, Ottavis dedicó la velada a captar la atención de la mujer, como si Ulloa no existiera. Entre amigos no se hace. Y menos entre compañeros.
Ahora, el ex chofer de Kirchner no está dispuesto a dejársela pasar. La queja corrió como reguero de pólvora, por lo que comenzaron a escucharse críticas a Ottavis desde distintos sectores del kirchnerismo. En la militancia pueden pasar muchas cosas, menos la falta de códigos.
El “baboseo” del camporista fue la gota que rebasó el vaso. Hay muchos que están dispuestos a no perdonarle ninguna más. Porque no es la primera vez: hace unos años, el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense fue acusado de mantener un romance secreto con Rocío Giaccone, la diputada camporista que quedó involucrada en una trama de coimas en la Legislatura.
Por entonces, un mensaje de texto la joven fue captado por una cámara indiscreta en la pantalla del celular de Ottavis. Allí se hablaba de una oferta de 150 mil pesos a cada legislador de la oposición para votar una suba de impuestos que necesitaba Daniel Scioli. Corrupción Nac & Pop.
Si a eso se suma su frustrado roma
nce con Mayra Mendoza, otra camporista que viene del radicalismo de Quilmes, podría decirse que Ottavis es como un Nicolás Cabré del peronismo. Aunque un Cabré venido a menos y con varios kilos de más.
nce con Mayra Mendoza, otra camporista que viene del radicalismo de Quilmes, podría decirse que Ottavis es como un Nicolás Cabré del peronismo. Aunque un Cabré venido a menos y con varios kilos de más.
fuente agencianova