La presidente Cristina Kirchner encabezó hoy un acto en la Casa Rosada para anunciar el lanzamiento del plan de viviendas “Vivir más cerca”, que con una inversión de 27.000 millones de pesos servirá para la construcción de 105 mil propiedades a la largo del país y apunta a generar más de 100.000 puestos de trabajo. La ocasión sirvió además para un enérgico discurso en el que volvió a apuntar contra los holdouts y anunció que pro primera vez se aplicará la Ley Antiterrorista.
La mandataria comentó las declaraciones que ayer hizo Mark Brodsky, titular del fondo Aurelius, en las que dio por cerrada una negociación con privados por la deuda impaga y advirtió que “lo peor está por venir”. Y recordó que Brodsky afirmó que “ninguna propuesta fue remotamente aceptable, no hay perspectivas realistas de una solución privada”.
Entonces aprovechó para elevar una crítica al presidente de la UIA, Héctor Méndez, quien había cuestionado la negociación que llevó adelante el Gobierno. han intervenido otros. Lo hizo al recordar las palabras que usó el dirigente, pero optó por no nombrarlo. “No quieren arreglar. No solo por avaricia y codicia, sino también por una decisión política de querer tirar abajo la reestructuración y endeudar a la Argentina”, afirmó.
La Presidente se mostró sorprendida por el “tupé” del titular de Aurelius de “amenazar a todo un país” Además se preguntó “cómo puede haber argentinos que defiendan a esta gente”.
La mención de este caso sirvió como puntapié para que se refiera a la inesperada quiebra de la imprenta Donnelley, que afectó al fuente laboral de 400 personas. Es que la jefa de Estado asoció esa empresa con NML, de Paul Singer. Según dijo, una investigación de la AFIP determinó que el 70% de la firma está en manos de Blackrock, un fondo vinculado con Singer. “Como verán todo hace juego con todo, todo un entramado casi mafioso internacional”, apuntó.