“No hay ningún motivo para que Boudou deje de presidir el Senado”, sostuvo esta mañana Oscar Parrilli, al ser consultado sobre los pedidos de renuncia y licencia que la oposición le reclama al Vicepresidente por las acusaciones de corrupción en el caso Ciccone.
En diálogo con radio Del Plata, el secretario general de la Presidencia advirtió que en la Carta Magna no figura el pedido de licencia para el número dos del Ejecutivo nacional. “No está contemplado en la Constitución”, dijo, porque se trata de un “cargo electivo” no homologable a las funciones que desempeña un senador, por lo que calificó el planteo como “una barbaridad”.
“No existe el pedido de licencia. Hay que mirar el artículo 88 de la Constitución”, señaló Parrilli, en un claro respaldo al hombre procesado por el juez Ariel Lijo por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública”.
Sobre la investigación, el secretario de Cristina Kirchner aclaró que “cree en la inocencia de Boudou”, y advirtió a los senadores que lo cuestionan que “se equivocan porque están prejuzgando y pueden ser recusados” por el ex ministro de Economía.
De esta manera, Parrilli, uno de los espadas más cercanos a Cristina Kirchner, irrumpió en apoyo a Boudou en medio de los crecientes cuestionamientos en su contra, mientras empiezan a escucharse voces o actitudes del interior del oficialismo que buscan despegarse del presidente de la Cámara alta.
Junto a Parrilli, otro de los kirchneristas que salieron a apoyar a Boudou fue el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, sobre quien aclaró que pondría “las manos en el fuego”.
“Cuando yo era pibe, iba al colegio y la preceptora nos decía: ‘¿ustedes ponen las manos en el fuego por el compañero tal?’ Y sí… nosotros ponemos las manos en el fuego por todos los compañeros. Para eso, se inventó el Pancután”, dijo ayer Mariotto al ser consultado por la inocencia del funcionario.
“Uno no es infalible, comete errores, es fácil andar juzgando, pero hay que ponerse en el lugar del otro a la hora de juzgar. Yo no sé si el vicepresidente es culpable o no; lo que sé es que al hombre lo han buscado por el rol que tuvo en la estatización de los fondos de las AFJP”, concluyó.
Según la investigación de Lijo, Boudou habría aprovechado su posición de privilegio como ministro de Economía para “adueñarse” del negocio millonario detrás de la imprenta de papel moneda Ciccone Calcográfica, junto al presunto testaferro Alejandro Vandenbroele y su amigo y socio José María Núñez Carmona.
fuente infobae