Cristina Fernández de Kirchner volvió anteanoche a la Quinta de Olivos. Y, fuera de agenda, retornó ayer por la tarde a la Casa Rosada para continuar una serie de reuniones con funcionarios. Si bien había trascendido que la Presidenta reaparecería en público hoy, luego de descansar 17 días en Santa Cruz, al cierre de esta edición fuentes oficiales volvieron a posponer lo que será su primer discurso post-crisis energética, desnudada por la ola de calor, que dejó usuarios sin luz.
El acto previsto para esta tarde, que el propio jefe de Gabinete Jorge Capitanich, había especulado que podría ser la primera actividad oficial luego de las vacaciones presidenciales, en medio de las acusaciones opositoras de un “vacío de poder”, anoche estaba agendado para las 16 pero sólo con las presencias del chaqueño y la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Pero en su despacho sostenían que hoy mismo podría invertirse la tendencia para ser el día del regreso.
La polémica por las idas y venidas oficiales, con desmentida de desmentida incluida, sobre un supuesto proyecto para modificar el impuesto de Bienes Personales (ver página 2) ocupó ayer gran parte del tiempo de la mandataria. En Balcarce 50 incluso ligaban esa polémica con la decisión de posponer la reaparición de la Jefa de Estado.
“Ante varias semanas de ausencia, el impacto negativo de esa supuesta medida, que pegó hondo a pesar de ser desactivada luego, debe ser contrastada con un próximo anuncio positivo”, evaluaban ayer una oficina de la Rosada, donde tampoco leían como un mero error desafortunado la conferencia del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, que desató todo.
En esa línea, ayer se especuló que Cristina Kirchner anunciaría un incremento de la Asignación Universal por Hijo (AUH), no confirmada o algún otro beneficio otorgado a través del ministerio de la cuñada presidencial. Ninguna de las opciones fue confirmada oficialmente.
Luego de una mañana de audiencias en Olivos, donde recibió al ministro de Economía, Axel Kicillof, y a Capitanich, donde habrían acordado que el primero saliera a aclarar la conferencia matutina del segundo sobre Bienes Personales, la Presidenta se trasladó en helicóptero a la Casa de Gobierno, adonde ingresó a las 18.55 por la explanada. No la esperaban hasta hoy. Con una camisola blanca, pantalones negros y lentes oscuros, Cristina Kirchner regresó a su despacho.
Con agenda privada, apenas trascendió que volvió a convocar al titular de Hacienda y al chaqueño; y sumó al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido y los secretarios de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Aún es una incógnita cuándo se romperá el silencio presidencial, que se trasladó incluso a su cuenta de Twitter, red social que no utiliza desde el pasado 13 de diciembre. Tres días antes había sido su último discurso público, durante los festejos por los 30 años de Democracia. Desde su reposo para pasar las fiestas en El Calafate, apenas dejó trascender una desmentida por Télam a una candidatura en 2015 que había augurado el diputado Carlos Kunkel.
fuente cronista.com