A la hora de incumplir la inversión en ese rubro, están parejos los jefes comunales de Cambiemos como del peronismo. Por Pablo de León
En el año 2016, María Eugenia Vidal conformó un “Fondo de Fortalecimiento en Seguridad” para todos los municipios de la provincia de Buenos Aires: 3 mil millones de pesos para ser repartidos en los 135 municipios.
En el gobierno provincial calificaron, entonces, a la medida como “histórica” pues esos fondos eran exclusivos para Seguridad y para ser usados por todos los jefes comunales sin distinción de color político.
La situación de la seguridad, al igual que la preocupación por la situación económica son los temas más relevantes para los bonaerenses: la consultora ARESCO (de la familia Aurelio) constató que el 56,6% creen “posible ser víctima de un delito” durante este año en ese distrito.
Más allá de tener una “percepción favorable” sobre la resolución de los problemas durante la actual gestión (el 49,6% cree eso), un 40,2% de los habitantes sostiene que este gobierno “no sabe cómo resolver los problemas de inseguridad”.
Por eso, el Ministerio de Seguridad, que conduce Cristian Ritondo, pidió una auditoría sobre la ejecución de esos 3 mil millones al Tribunal de Cuentas de la Provincia. Un repaso por los municipios permite observar que, a la hora de no ejecutar los fondos otorgados en 2016, los incumplimientos no derriten la grieta: tanto La Matanza, Varela y Moreno -gobernados por peronistas- no ejecutaron adecuadamente al igual que Quilmes y Pilar, alcaldías en manos de Cambiemos.

María Eugenia Vidal con Cristian Ritondo. Foto Mauricio Nievas
A la hora de una buena ejecución, la grieta también desaparece: Lomas de Zamora, Hurlingham y San Martín tienen buena performance desde el peronismo, como Vte. López y San Isidro desde las orillas macristas.
La Matanza, municipio que gobierna Verónica Magario, recibió tres entregas parciales a lo largo del ejercicio: dos por $ 78.906.267 y uno por $ 81.297.366. La Cuenta Nº 51555/1 determina que “durante el ejercicio 2016 no ejecutó ningún gasto relacionado al Fondo de Fortalecimiento de la Seguridad”.

Magario y Espinoza. Foto Juano Tesone
Desde las oficinas de la intendenta peronista respondieron a través del jefe de Gabinete. Alejandro “Topo” Rodríguez fue duro: “Es una mentira más de Ritondo a quien el año pasado le informamos, en detalle, el grado de ejecución. Un ejemplo es el nuevo centro de operaciones que estará a punto en 45/60 días con tecnología de primer nivel mundial”.
Otro caso es Moreno: la gestión del kirchnerista Walter Festa recibió tres depósitos a lo largo del ejercicio por $ 52.878.000. El Saldo Bancario al 31/12/16 muestra que solo afrontó pagos por apenas $ 12.313.372,53. Eso se usó, básicamente, en la compra y patentamiento de 10 camionetas Amarok, además de los gastos de gestoría de esos vehículos. La oficina de Festa fue consultada pero no dio respuesta a Clarín.
Por el lado del oficialismo, la gestión de Julio Garro en La Plata recibió 3 entregas a lo largo del ejercicio, una de $ 28.245.393, otra de $ 29.101.314 y la final, de $ 28.245.393. El saldo a diciembre de 2016 determinó que solo se utilizaron $ 15.186.464,10 del total.
Según los funcionarios platenses, el dinero se otorgó en 3 cuotas, recibiendo la segunda recién en octubre y la tercera en diciembre. De los fondos usados, 55 millones fueron para la compra de 20 patrulleros, 5 camionetas, 50 motos 0km y 60 bici policías, entre otras adjudicaciones.
Otro caso aún más ineficaz a la hora de destinar fondos para Seguridad es el de Quilmes. Martiniano Molina conduce ese distrito, uno de los más complicados con la Inseguridad. Al 31/12/16, la Cuenta 50998/9 aparecía con más de 62 millones en su saldo y solo usó $5.680.678. Molina es un habitué de las fotos y recorridas de la gobernadora Vidal.
Según la secretaría de seguridad quilmeña, durante el último trimestre de 2016 se iniciaron los procesos licitatorios, que demandan 75 días por ser actos públicos. Se compró un nuevo esquema de telecomunicaciones y se puso en marcha el Centro Único de Monitoreo por $17 millones. Molina se reunió con Ritondo días atrás para hablar sobre la ejecución de estos fondos, que sería completada durante 2018.
Pilar, del cambiemista Nicolás Ducoté también está en falla: de los $61.814.700 destinados, apenas pagó 4 millones y mantuvo, al 31/12/16 un total de 59 millones sin ejecutar.
Del lado de los cumplidores aparece primero Martín Insaurralde, quien hace equilibrio entre su relación con Máximo Kirchner y su presencia en las inauguraciones que tanto Vidal, como Mauricio Macri, realizan en el sur del Conurbano. De los 70 millones de pesos depositados, al 31/12/16 solo tenía como saldo 19 millones. En Lomas de Zamora aseguran haber utilizado además $252 millones de presupuesto propio, “más de tres veces de lo recibido por la Provincia”, dijeron a Clarín desde el despacho del intendente.
La relación del ministro Ritondo es aceitada con todos los intendentes de Cambiemos y con varios de los peronistas “dialoguistas”. De ese lote, los que más acento ponen en el tema Seguridad son, además de Insaurralde, Juan Zabaleta -de Hurlingham- y Mariano Cascallares, de Almirante Brown.
Este último, diversificó la utilización de los 32 millones del fondo en la adquisición de camionetas y motos para la Policía Local.
Un mal ejemplo dentro de los jefes comunales peronistas es Florencio Varela, tierra donde manda el inoxidable Julio Pereyra más allá de hoy ejercer como diputado provincial. El intendente actual, Andrés Watson, recibió 45 millones y al 31/12/16, tenía un saldo en su cuenta de 43.301.000 sin mover.
Resumiendo: en 2016, el Tribunal de Cuentas observó un bajo nivel de ejecución – que no superó el 10%- en Merlo (9,84%), Quilmes (8,42%), Berazategui (7,12%), Pilar (6,25%) y Varela (5,21%).
En contrario, los municipios con mayor grado de ejecución -superando el 50% en la relación entre pagos sobre ingresos- son San Isidro (60,70%), Vte. López (55,58%) y Lomas (51,43%).Y se destaca San Martín pues la relación de gastos devengados sobre ingresos percibidos alcanza un nivel del 71,56%, siendo el valor más alto en esta auditoría.
Otra de las preocupaciones de los bonaerenses es la de la pelea contra las mafias. Según la consultora ARESCO, la “percepción de que se está actuando” alcanza un 53,8% de aprobación.
El lenguaje duro de Vidal contra las mafias, pilar discursivo que ha logrado calar hondo en todos los sectores sociales bonaerenses, tal vez ayude a los intendentes, remolones a la hora de ejecutar los fondos de seguridad en sus vecindarios.
fuente clarin

