El Colegio Nacional está tomado por los alumnos. Foto: Archivo
“No puedo creer que hayan sido los alumnos”, manifestó el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, sobre los destrozos a la Iglesia San Ignacio, del barrio de Monserrat.
El rector evaluó que este hecho “no tiene que ver con la toma de los estudiantes (contra la reforma educativa) que la trasciende”.
El directivo dijo a LA NACION que todavía no saben quiénes son los responsables, pese a que los miembros del Centro de Estudiantes están diciendo que fueron alumnos del Colegio; pero agregó, contundente: “Si los logramos identificar y son alumnos del colegio, seguramente serán expulsados por la gravedad de lo que hicieron”.
Los hechos de vandalismo que consistieron en pintadas en el piso frente al altar y la quema de un sillón ocurrieron esta madrugada en la iglesia, lo que generó consternación entre las autoridades de ese templo y en la comunidad de ese colegio.
Zorzoli calificó este hecho como “una de las situaciones más graves que se dio en los últimos 30 años en la institución, porque se han profanado símbolos de la iglesia y eso es inaceptable”.
“No se puede creer que después de 30 años de democracia estemos en este punto”, dijo el rector.
El párroco de la iglesia, Francisco Baigorria, afirmó que “prendieron un fuego con algún combustible y se fueron. Es un milagro que no se haya incendiado todo, ya que hay mucha madera dentro de la iglesia”. Hoy LA NACION pudo comprobar que al mediodía dentro de la iglesia había un penetrante olor a quemado.
LOS ESTUDIANTES SE ABREN
El presidente del Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires, Juan Manuel Cuello, pidió disculpas por estos hechos y agregó: “Pero nos desligamos del caso, esto va en contra de nuestra lucha y de la toma”. Según dijo, “lo realizado por estos compañeros va en contra de lo votado en asamblea y el Centro de Estudiantes lo repudia completamente”.
Cuello ratificó el plan de lucha. “Seguimos con la toma. Mañana vamos a marchar como estaba previsto”.
fuente lanacion