En el escrito que presentó el viernes ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, la Argentina ratificó que no acepta pagarles a los fondos buitre porque sería injusto para los tenedores de bonos reestructurados y transgredería el principio de tratamiento igualitario. Agregó además, como nuevo dato, que no tiene suficientes reservas para hacerlo.
En efecto, la Argentina afirmó que si es obligada a pagarles a los fondos buitre 1.440 millones de dólares como establece el fallo del juez Griesa, la suma total a desembolsar será de 43.000 millones de dólares, es decir mayor a las reservas que tiene. La semana pasada el Central anunció que atesora 42.650 millones.
¿Por qué la Argentina sostiene ahora que el fallo del juez compromete el patrimonio del Banco Central? Según el Gobierno, el pago de los 1.440 millones de dólares a los fondos buitre sentaría un precedente para otros holdouts que todavía no hicieron juicio. Son los que se conocen como “yo también”, o sea, un grupo que podría exigir el mismo tratamiento. Eso significaría que la Argentina debería pagar “43.000 millones de dólares en capital y en intereses de la deuda en default y la reestructurada, un monto más grande que todas las Reservas que tiene el Banco central”, según señaló en el escrito presentado ayer. Por separado, el grupo de tenedores de bonos reestructurados coincide en que Argentina no tiene reservas suficientes, aunque difiere en el monto a pagar. Según el Grupo de Tenedores de Bonos Canjeados, si la Cámara de Apelaciones ratifica el fallo de Griesa, Argentina tendría que pagar 50.000 millones de dólare s (incluyen los fallos del CIADI y la deuda al Club de París).
Tal como adelantó Clarín el viernes, esta semana NML volvió a la carga contra el Banco Central presentando un escrito ante el juez Griesa en el que insiste en que el Central no es independiente y que el Gobierno utiliza reservas para pagar sus deudas. “Desde el 2006 hasta ahora la República utilizó casi 40.000 millones de dólares de la reservas para pagar sus propias deudas” dice NML aspirando a que le paguen con las mismas reservas.
Argentina argumentó, sin embargo, que NML ignora “la complicada función de las reservas en una economía que depende de sus reservas para apoyar su moneda, para permitir que el Banco Central actúe de prestamista de última instancia para los bancos argentinos y que sirven de colchón contra shock externos…”. El escrito dice: “Esas reservas no son una caja abierta para pagarles a los demandantes bajo órdenes de una Corte de Estados Unidos”. Y agrega: “En su apresurado fallo, la Corte (de Griesa) no consideró la cantidad o los serios efectos de un pago que sería equivalente a terminar con las reservas del país, y por lo tanto la solución que propuso no es justa ni puede funcionar”.
Argentina propone reabrir el canje.
“El Poder Ejecutivo está preparado a presentar una vez más al Congreso una propuesta para tratar definitivamente a todos los acreedores holdouts en los mismo términos que los que participaron en el canje de 2010”, dice el escrito. “Esto es una propuesta concreta que le da sustancia al concepto de ‘igualdad’”.
Clarín confirmó que NML considera que esta propuesta es sólo una “maniobra para consumo doméstico” ,y que de ninguna manera el Gobierno puede transformar a la Corte de Apelaciones en un “bazar en el que se negocian nuevos términos de pagos”.
NML insiste con que la Corte de Apelaciones ya confirmó el fallo de Griesa que establece que Argentina les tiene que abonar 1.440 millones de dólares, y que lo que esta en discusión es solamente cómo se lo van a pagar.
fuente clarin