El jefe de Estado, reelegido hace dos meses hasta el año 2019 en el cargo que ocupa desde 1999, destacó el riesgo de muerte que entraña cualquier intervención quirúrgica y anoche planteó un escenario en el que podría no estar, en cuyo caso pidió que se apoye a Maduro como su sucesor.
UN HOMBRE CON PROYECCIÓN CHAVISTA
Tras pasar más de seis años como canciller, Maduro fue nombrado vicepresidente ejecutivo tres días después de que Chávez lograra el triunfo en las elecciones del 7 de octubre.
Juró como nuevo vicepresidente del país en un ascenso que premió su lealtad y que ya entonces lo puso en una posición de gran poder, en caso de alguna emergencia irreversible.
Colaborador histórico y beneficiario de una gran confianza presidencial, Maduro se erige como el hombre con “mayor proyección” del chavismo gracias a su larga experiencia política como ministro de Exteriores, a lo que suma varios años como líder sindical.
DE CHOFER DE ÓMNIBUS A POSIBLE PRESIDENTE
Nacido en Caracas en 1962, es un convencido izquierdista que se inició cuando cursaba grado medio como líder estudiantil maoísta y, sin pasar por la universidad, trabajó como chofer de ómnibus del Metro de Caracas, llegando a ser un destacado líder sindical en los 90.
Conoció a Chávez mientras éste cumplía condena en prisión por su fallido golpe de Estado de febrero de 1992 debido a que su pareja, la abogada y actual procuradora del país, Cilia Flores, fue una de las encargadas de luchar por su liberación.
Como uno de los fundadores del Movimiento V República (MVR), antecesor del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Maduro fue elegido diputado en el 2000 tras haber participado en la redacción de la nueva Constitución de 1999 y en enero de 2006 fue designado presidente del Parlamento.
UN GRAN CONFIDENTE
En agosto de ese mismo año se convertió en el ministro de Exteriores más duradero de la era Chávez. Como hombre de máxima confianza, Maduro ha sido el único ministro que no se ha separado de Chávez las tres veces que fue operado en La Habana , e incluso ha sido el encargado de informar en algunas ocasiones de la salud del presidente cuando no ha sido éste el que ha aludido al mal que padece.
El doble cargo que hasta el momento acumula Maduro tiene como precedente el de Ramón Carrizales, vicepresidente de Chávez entre diciembre de 2008 y enero de 2010, cuando compaginó el cargo como ministro de Defensa desde marzo de 2009, y el del exvicepresidente Elías Jaua en su etapa final al asumir también Agricultura (2012).
“No le recomiendo a nadie que sea vicepresidente de la República ” porque “no es cosa fácil aguantarme”, bromeó Chávez al nombrarlo el 10 de octubre pasado cuando sostuvo que Maduro “ha sido un gran servidor público”.
Ayer, Chávez aseguró que es “uno de los líderes jóvenes de mayor capacidad para continuar (.) con su mano firme, con su mirada, con su corazón de hombre del pueblo, seguir dirigiendo, junto al pueblo siempre y subordinado a los intereses del pueblo, los destinos de esta patria”..
La salud de Chávez. El presidente venezolano fue diagnosticado y operado de un cáncer en junio del año pasado en Cuba.
Desde entonces ya pasó en tres ocasiones por el quirófano, la última vez en febrero pasado para tratarse de ese mal, del que únicamente se sabe que está en la zona pélvica, pero no su tipo ni ubicación exacta.
La de ahora será la cuarta operación debido a la reaparición de células malignas.
fuente lanacion