Luego de varias idas y vueltas, finalmente el vicepresidente Amado Boudou se sentará cara a cara con el juez federal Ariel Lijo el lunes próximo en los tribunales de Comodoro Py. Allí responderá a la indagatoria preparada por el magistrado, quien acusa al segundo de Cristina Kirchner por la apropiación de la ex imprenta Ciccone
¿Cuál será entonces la estrategia de Boudou, que en las últimas horas se despachó en varios medios de comunicación contra Lijo y planteó una y otra vez su inocencia?
Irá a Comodoro Py. “Me encanta ir a tribunales”, ironizó ayer ante LA NACION sobre la posibilidad que propuso de que el juez le tome declaración en su despacho del Senado para evitar su ingreso en Comodoro Py. Según contaron fuentes de su entorno, Boudou responderá preguntas y no se acogerá a la posibilidad de declarar por escrito. Lijo aceptó adelantar la indagatoria, como había pedido el vice, para el próximo lunes a las 11. “Calculo que vamos a buscar los lugares jurídicos para demostrar mi inocencia.
Las alternativas judiciales. Con hechos concretos”, dijo anoche en 6, 7, 8. Pidió que su declaración sea televisada en vivo.
Críticas al juez y a los medios. Llevará a Comodoro Py el detalle de los medios que tuvieron primicias de los pasos que se iban dando en la causa Ciccone. “Todas las filtraciones las tenemos verificadas”, advirtieron en el entorno de Boudou.
Contra los Ciccone. Apuntará al doble rol de Nicolás Ciccone y Guillermo Reinwick, que primero fueron citados como testigos y después como imputados. Boudou se despachó anoche en TV: “Hay testigos con intereses en la causa que han declarado con protección inusual para formar parte del armado: la familia Ciccone, donde hay capos y capitos. (…) Surge de las propias declaraciones que hay entre ellos. Esto no es más ni menos que un ajuste de cuentas entre ellos. Si esas personas son las que hay que creerles en declaraciones que nadie puede corroborar, el señor juez se lo llevará a la tumba o tendrá algo para pensar de grande”.
Vandenbroele. El juez Lijo aseguró que Boudou maniobró, junto con su amigo y socio José María Núñez Carmona y Alejandro Vandenbroele -monotributista dueño de The Old Fund-, para quedarse con Ciccone. “No existe ningún video con Vandenbroele en el Palacio Duhau. Tampoco hay ninguna foto, porque no lo conozco” manifestó anteayer el vicepresidente.
Contra el ex titular de Casa de Moneda. El ex presidente de la Casa de Moneda, Ariel Rebello, declaró que Boudou ordenó “verbalmente” trabar un aval indispensable para que el Banco Nación otorgara un crédito para comprar nuevos equipos que le hubieran permitido a ese organismo cubrir la demanda de billetes. “El juez no leyó la ley 24.156, de administración financiera. Un aval no es una cuestión que se charla, que se habla, requiere una ley del Congreso. Cuando vino otra presidente de la Casa de Moneda [Katya Daura], hizo las compras a mejor precio y sin ningún aval. O sea, yo no amparé nada ni hacía falta ningún aval, y si hacía falta, no era un resorte mío”, descargó el vice ante la prensa.
Raúl Moneta. El otro punto central de su declaración estará centrado en el rol del empresario Raúl Moneta, que presentó un amparo ocho meses después de que se estatizó la imprenta en medio del escándalo del vice para cobrar sus deudas por ser el supuesto financista que aportó los fondos para la resurrección de Ciccone.
fuente lanacion