El suyo fue el tercer crimen que padece la familia en menos de un año. Dos hijos fueron acribillados, igual, en mafiosa venganza. Comía galletitas y tomaba marte. Encontró la muerte.
Hablaba desde siempre de esa muerte anunciada. Reclamó seguridad pública. Nadie lo escuchó ni lo protegió, menos el Estado. Había perdido a dos de sus seis hijos .Era el padre del Pollo Luis Bassi, desde hace tiempo preso como instigador del homicidio del Pájaro Cantero líder de los Monos, la banda narco más conocida de la ciudad. Después levantaron inexplicablemente una custodia que se había dispuesto después de los trágicos sucesos ocurridos, y de los episodios violentos en el para avalanchas del estadio de Newells Old Boys, el coloso Marcelo Bielsa, en el Parque de la Independencia donde disputaban espacios de poder y por el menudeo de la droga. El gobierno santafesino no tomó conciencia de la realidad. O sí. Pero. El marketing, creyeron lo podía todo.
No pasa nada. Se creyeron su propio relato.
Hoy el fiscal de la causa por el homicidio de Bassi padre, doctor Florentino Malaponte, luego de reunirse con la viuda y otros integrantes de la familia, repuso una custodia reforzada, por los menos dos móviles policiales permanentes.
Así lo ordenó al Jefe de la Policía de la Unidad Dos Comisario Inspector José Luis Amaya, para la casa particular, el taller, la remisería y otras dependencias situadas en Chile y 20 de junio de Villa Gobernador Gálvez, ciudad vecina a Rosario. Ya fue implementado el servicio. Temen que los maten a todos. La venganza narco demuestra que no perdona. El asesinato del Pájaro Claudio Ariel Cantero es innegociable.
L a consolidación del narcotráfico y el lavado ha encendido las alertas en distintos sectores de la sociedad. L a iglesia católica con sus curas villeros lo gritó en reiteradas oportunidades. Convertida en la capital argentina del narcotráfico Rosario arrastra en los últimos años más de mil muertos por esa violencia entre bandas.
Una muestra más de extremas inseguridad. De funcionarios evadidos de la realidad. A los Bassi, que reclamaban desesperadamente, no les creyeron. No les dieron nada.
Al improvisado socialismo le queda grande la gobernación de la provincia de santa fe. En la hora de la simulación, no hay peor ridículo que convertirse en una caricatura de sí mismo.