Ariel Fernando Luna, alias “Aruco”, fue detenido el 22 de octubre cuando salía de una casa en la ciudad santiagueña de Frías, donde vivía con su familia, que contaba con camionetas 4×4, autos de alta gama y caballos de carrera, entre otros bienes de lujo. Tenía pedido de captura nacional e internacional librado por el Juzgado Federal de Orán.
“Aruco” había formado parte de la banda liderada por su cuñado, Claudio “Gallo” Andrada, detenido en 2013 luego del operativo “Octubre Blanco”, que permitió la incautación de más de 580 kilos de cocaína tras una investigación que comenzó a raíz de una denuncia anónima.
“La organización que lideraba Andrada era la mayor comercializadora de droga de la Argentina. Se comprobaron vínculos con proveedores de países limítrofes como Bolivia y Paraguay, que enviaban el estupefaciente en avionetas que descendían en Santiago del Estero, Catamarca y Córdoba”, aseguró el secretario de Seguridad, Sergio Berni.
De acuerdo con la investigación, parte de la droga ingresaba al país por vía terrestre a través de la ciudad de Frías, desde donde se distribuía hacia Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires.
Luna, quien en 2010 había sido detenido en Corrientes por conducir un camión que transportaba 800 kilos de marihuana, estaba prófugo desde 2013, cuando la Justicia comenzó a sospechar de su colaboración con su cuñado.
Las autoridades estimaron que la banda que integraban Andrada y Luna ingresaban al país más de tres toneladas de cocaína por año. Para ello cruzaban las fronteras en avioneta y luego distribuían la droga por tierra. Según Gendarmería, el grupo contaba con un aparato electrónico donde podía observar las distintas pistas clandestinas.
“La banda de Andrada y Luna era muy peligrosa ya que estaba muy profesionalizada y había adoptado medidas de contrainteligencia”, explicó Berni. “La detención de Luna es el cierre de uno de los operativos contra el narcotráfico más importantes de la historia del país”, añadió.