Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

Narcotrafico: con el “Patron del Mal” otra vez la verdad divide al gobierno

Redacción TN by Redacción TN
19 febrero, 2014
in Narcotrafico & Terrorismo
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

 

… se transaron en un debate, con más sabor a interna política que a otra cosa, acerca de si en nuestro país se fabrica o no droga.
 
En estos momentos la Argentina está sufriendo una inédita ola de violencia con orígenes en el narcotráfico. Rosario, y toda la provincia de Santa Fe, es hoy un abierto campo de batalla con muertos cotidianos. En Mendoza (con tres periodistas amenazados), en Córdoba y en la Capital y el Gran Buenos Aires, la cocaína, el porro, el paco y el éxtasis circulan con total libertad, y no cuesta nada saber donde se consiguen, desde los boliches más masivos hasta las esquinas de los colegios.
 
La vinculación de la droga con la violencia no es un invento vernáculo. Baste con ver el pasado de Colombia y el presente de México y muchas zonas de Brasil, para comprobar cómo crecen el número y la virulencia de los delitos con la expansión de los cárteles. Al mismo ritmo sube la corrupción policial, política, judicial y periodística y se relaja todo la estructura social.
 
La Argentina fue, durante lustros, un país “de tránsito”. La droga, ya procesada, entraba de Bolivia (cocaína) y de Paraguay (marihuana), quedando un remante para el pago de mulas y pequeños distribuidores y otro tanto para un relativo consumo interno, yendo el grueso para Europa, a través de barcos langostineros, que parten de Necochea hasta Santa Cruz, aprovechando que el fuerte aroma de estos crustáceos impide en los puertos del viejo continente que los perros detecten la valiosa mercadería. 
 
Pero en los últimos años todo cambio. No sólo se extendió enormemente el consumo interno, sino que los cárteles se afincaron en nuestro país y comenzaron a instalar laboratorios de producción secundaria. Si bien es cierto que la materia prima (la hoja de coca) sigue viniendo de Bolivia, Perú y Colombia, en el norte se fabrica pasta base, como reconociera varias veces el Juez Federal de Orán, doctor Raúl Reynoso. En el sur, particularmente en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires, se la cristaliza convirtiéndola en clorhidrato de cocaína, dejando como sobrante el letal paco.
 
El paco es la más barata de las drogas (una dosis está aproximadamente en 1,25 dólares), pero al mismo tiempo la de efecto más corto y letal. Se consume especialmente en los sectores más marginales (a colado ampliamente en las villas del Gran Rosario, Gran Buenos Aires y la Capital Federal) y se da a los pequeños dealers para motivarlos y quitarles el miedo y los límites morales.
 
Pero al ser el paco muy barato, no es negocio para los cárteles trasladarlo largas distancias, por lo que donde hay paco, siempre hay una cocina de droga, un laboratorio que produzca cocaína. Es decir que pese a lo que diga el Secretario de Seguridad, Sergio Berni, en La Argentina se fabrica droga de esta naturaleza, amén de las sintéticas como el éxtasis, que se consigue libremente en cualquier boliche de la costa, donde ya tienen un pie puesto los cárteles mexicanos, tentados por la cantidad de pistas de aviación que hay sin control y la cantidad de puertos de salida.
 
Es difícil creer que Berni ignore estos hechos, que todo habitante bonaerense conoce, como se deduce de su aseveración de que aquí no se produce droga, en lo cual es avalado por el verborrágico  Jorge Capitanich. Ambos contradijeron y dejaron pagando al Ministro de Defensa, Agustín Rossi, que sí afirmó que se fabrica en nuestro territorio. Todo esto huele a una pelea interna, sin importar la trascendencia del tema.
 
Mucho del crecimiento de los cárteles y sus acciones en La Argentina, provienen de 5 aspectos:
 
A) El abandono de las fronteras por parte de la Gendarmería y la Prefectura, que Berni ocupa en tareas policiales en el Gran Buenos Aires.
B) La falta de radarización, asunto abandonado desde la década del ’90.
 
C) La increíble laxitud de la Justicia. Por ejemplo, por orden del Tribunal Oral Federal N° 3 de la Capital, Marco Antonio “Marcos” Estrada González (51), condenado tres veces por narcotraficante y señalado como el líder del negocio del paco y la cocaína en la villa del Bajo Flores, fue liberado hace 10 días y volvió al barrio privado donde vivía antes de ser detenido. Lo largaron porque se portó bien, pese a que siguió manejando su negocio desde la cárcel, y porque terminó el secundario.
D) El desplazamiento de los cárteles hacia el sur tras los cambios de política en Colombia y Perú.
E) La facilidad de encontrar mano de obra barata y en cantidad, como consecuencia de la creciente marginalidad en La Argentina.
 
Pero en este marco, la propuesta de liberar el tráfico de drogas blandas (¿Quién delimita cuáles son?) por parte del secretario Berni, parece una tomada de pelo al sentido común. Para colmo Berni justifica su postura en una afirmación de Pablo Emilio Escobar Gaviria, el más famoso narcoterrorista que tuvo el mundo. Escobar Gaviria, según Berni, dijo que “no hay posibilidades matemáticas de que la persecución policial le gane al narcotráfico, y es verdad. Es la lucha del gato contra el ratón”, agregando, para sorpresa generalizada, que “yo estaría de acuerdo si se despenaliza toda la cadena, desde la producción hasta el consumo.
 Despenalizar sólo el consumo no termina de ser efectivo”.
 
Poner a Escobar Gaviria como el oráculo de la lucha contra la droga, es como haber ofrecido la Secretaría de Derechos Humanos a Jorge Rafael Videla o como embajador en Israel a Adolfo Hitler. Por otra parte Berni debiera saber, dado su cargo, que Escobar Gaviria y los poderosos cárteles de Medellín y Cali fueron derrotados por la democracia colombiana, que en 1993 abatió en un enfrentamiento al zar del narcoterrorismo. De hecho hoy Medellín es una ciudad ejemplo en América Latina, razón que demuestra a las claras que el flagelo se puede vencer si hay decisión política y gente capaz.
 
Sucede que en estos momentos se está pasando en La Argentina la telenovela “El Patrón del Mal”, que cuenta con bastante rigor histórico y una excelente puesta en escena la vida de Escobar Gaviria. Lo malo es que la producción, si bien no oculta el sadismo y el desprecio por los demás del jefe narco, también muestra su faceta de buen padre y de hombre generoso con los más marginados. Es inevitable que, mal que pese, genere una cierta corriente de simpatía en diversos sectores.
 
¿No habrá caído Berni bajo este influjo seductor? No se explica sino que desde su cargo proponga lo contrario de lo que debe hacer.
 
Tags: Narcotráfico-Terrorismo- InteligenciaNarcotráfico: con el “Patrón del Mal” otra vez la verdad divide al gobierno
Previous Post

Futbol, Malvinas y negocios belicos

Next Post

SAN ISIDRO: Comienza el cierre de las colonias de vacacions

Next Post

SAN ISIDRO: Comienza el cierre de las colonias de vacacions

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency