Tras la madrugada del último domingo, cuando supo que Cristian Lanatta, su ex pareja y padre de sus dos hijos, se había escapado de la cárcel de manera insólita, Ana Laura Montiel acudió a la Comisaría de la Mujer en Quilmes para formular un grave pedido: una orden de restricción en contra de su ex. La Justicia actuó rápido; Montiel hoy cuenta con custodia a cargo de la Policía Bonaerense.
El miedo resultaba obvio, según revelaron fuentes cercanas a la causa a Infobae. Montiel, de 32 años, empleada en una fábrica de carpas quilmeña, hace tiempo que no tenía motivos para visitarlo en la Unidad Penal N°30 de General Alvear, de la cual se fugó con su hermano mayor Martín y Víctor Schillaci. A Montiel, Lanatta la habría amenazado desde el penal, una intimidación que le valió una denuncia en su contra.
¿El motivo? Montiel lo había dejado por otro hombre con quien empezó a convivir en los últimos meses, un corredor de autos quilmeño de la liga Monomarca Fiat, que habría sido un amigo cercano de Lanatta y que hasta habría llevado al penal a su hijo mayor de once años para que lo visite. Hoy, la pareja se muestra en las redes sociales: Montiel acude a las carreras de su pareja, que posa también en fotos con los hijos de Lanatta. En octubre último, de acuerdo con el Boletín Oficial, la pareja formó una sociedad anónima con la tornería, matricería y productos metálicos como objeto declarado.
No es la única ex mujer de la trama en términos amargos con uno de los presos fugados. Mariela Juncal, ex mujer de Martín Lanatta, tiene una relación distante con el co-autor material de las muertes de Forza, Bina y Ferrón. Ante la revista Noticias, Juncal denunció amenazas de muerte anónimas: “¿Entienden que Martín es un instructor de tiro que anda con un fusil FAL? El tipo puede meterte un tiro en la frente y no va a errar”, lanzó.
Infobae buscó la palabra de Montiel para esta nota: se negó tajantemente a hablar. No es la primera vez que resuena su nombre, por otra parte. El fiscal que investigó el Triple Crimen, Juan Bidone, la tuvo en la mira como una supuesta partícipe secundaria con un rol de inteligencia en la trama y apoyo logístico a la banda: Montiel figuraba como titular de los teléfonos que usaba Cristian. Fue largamente investigada, pero no hubo evidencia suficiente para imputarla.
fuente infobae