Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

“Fin de año en el manicomio”

Redacción TN by Redacción TN
17 octubre, 2011
in Laura Etecharen
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

 

 Final con cotillón casero

24 de diciembre de 2011.

Diagnóstico: Abstinencia televisiva.

Se terminó el Show del Gran Depredador hasta abril del año que viene. No hay razones para revocarse la cara con maquillaje; para buscar pelucas en lo de Miguelito Romano. Tampoco para elegir galeras ni trajes.

Es el final de un ciclo y la luz roja de la cámara se apagó. El espectro del nunca más sobrevuela por algunas cabezas deterioradas después intensos meses de batallas, peleas, ambigüedades y trastornos físicos.

Llega la Navidad y lejos de cualquier Fe, hay que comenzar a pergeñar como no “morir” en el verano. Qué hacer; qué decir; a dónde ir; con quién estar; y fundamentalmente, qué escándalo armar.

Decaen las emisiones y comienza el fastidio de lo mejor y lo peor del año. La molestia de los balances; el brindis; y la sobredosis de cliché. El fetichismo de los buenos deseos en la televisión.

Así es como todos deciden, para mitigar los dolores de la usencia de Tinelli y los escándalos, reunirse para “celebrar” las fiestas. Pero como prima el desborde y los neurotransmisores están alterados, la mejor cita, es un lugar de control.

Pasar, el fin de año, en un “manicomio”. En un espacio alegórico a nuestra Sagrada Televisión. Así es como para palear la locura, las extensiones se armaron con plumas de plumero; las pestañas postizas se improvisaron con cerdas duras de escoba; en lugar de galeras se usaron cofias y en lugar de bozales legales, barbijos.

Los "internos" recibieron para juguetear, cotillón casero. Utilidades de casa de reposo mental. Jeringas y sueros. Y un gran surtido de pastillas de colores dulces, mezcladas con granola para las mini tortas.

Para llegar al Manicomio hizo falta:

De acuerdo a lo que se ha visto a lo largo del año y a lo que aún resta por ver, los integrantes de nuestra Sagrada Televisión, nos han dado una clase de cómo hacer el ridículo y agotar las municiones para que la luz de la cámara se apague, y no haber pasado inadvertido.

Ha sido un año televisivo en el que no faltó nada. Ni siquiera, lo más sensible de la historia argentina en el contexto de programas de chimentos con las interpretaciones más desopilantes y las explicaciones más absurdas. Es que en el vale todo mediático, los protagonistas terminaron comidos por el personaje que no logra quedarse en un estudio televisión.

Así es como lo llevaron a todas partes, sin nunca poder quedar con los rostros limpios. Sin el barniz de "Show". No lo hicieron ni lo harán. Mucho menos cuando las neuronas están desgastadas y la fatiga mental por ende, impide llevar adelante un razonamiento que si no existió durante el año, menos aparecerá en los últimos dos meses.

Honor a la ecuación: A mayor descompensación; mayor rating. Y bajo la misma, los componedores, construyeron su motor de trabajo. De aporte a un programa que perdió su eje para devenir en una extravagante vulgaridad que superó a los legendarios mediáticos como Jacobo Winograd y Guido Süller.

Porque ahora, quienes se sacuden en el ring de la mediocridad y andan a los baldazos limpios, son figuras que por talentosas o bien, por trayectoria de permanencia, están en el medio del espectáculo.

ALFANO PACHANO unidos por descalabro. Ambos fueron derrapando visiblemente en cámara.

La primera lograba descolocarlo. Sacarlo a punto tal, de gestar los movimientos más estrambóticos y excitados del ex Botton Tap. Al mismo tiempo, él  se afianzaba en su carrera de mediático y su talento artístico iba pasando a segundo plano.

Alfano también, además de operar como profundo factor desestabilizador, logró desfigurarse como mujer en una cosecha de rechazos generalizados. Se hundía en la paradoja de tener gran protagonismo y amplio rechazo entre sus pares.

Se peleo con Ventura y Rial. Se descompensó con Eugenia Lemos, se contradijo con Silvina Escudero y se tuvo que fumar la catarata de cuestionamientos de Eugenia Rito hasta llegar a los golpes con su obsesión “fatal”, Pachano.

Entre ambos se gestó una relación perversa que se disputaba en escena y fuera de cámara. Fueron succionados por el personaje que armaron. Se auto devoraron.

En otro ángulo, Ricardo Fort terminó siendo noticia por sus lamentables problemas de salud. Tanto cuerpo extraño ingresó a su cuerpo que hasta llegó a peligrar su vida. Sin embargo, desde el Sanatorio, insiste con hacer un reality que deprime.

Viviana Canosa atravesó por varias etapas. Intento emular a Coco Chanel y ahora, que logro tener un estilo y una estética agradable, derrapó con el discurso espiritual y de bandera feminista que podría volver a matar a Simón de Beauvoir y Hannah Arendt.

“Basta de miedos” es su libro y lo único que genera, cuando se la escucha, es miedo. Miedo a que una desilusión amorosa te haga volcar y terminar dando clases de auto ayuda de peluquería. O de pasajera de taxi que busca el análisis del generoso taxista. Miedo de sentir que uno puede tomar conciencia social acerca de cómo está el mundo, solo por ir a Haití.

Escuchar a Canosa a la mañana en la radio y verla, a la tarde en la tele, es como flagelarse con Rivotril y la discografía completa de Ricardo Arjona.

Cuestión de hormonas. Carmen Barbieri termina su año teniendo que reciclarse. Reinventándose tras una separación casi impensada. Santiago Bal se puso a full con la testosterona y de las miraditas paso a la acción con una chica que acusa 21 años y que se nota, de Buenos Aires y Mar del Plata, que su cometido fue la excusa de la ilusión seductora para ser elevada en Cartel teatral.

(Dicen en los expertos de barrio: "El que no come adentro, come afuera".)

Miserables “Nenas de Utilería”. Ella, “La Ayelén” consiguió que Bal desperdigara su baba y que Barbieri, con su humor negro, se enfrentase ante las cámaras reconociendo que las siliconas y las rodilleras de la juventud le humedecieron estremecedoramente su propia cama, pero afuera.

Así es como desde el lugar del desamparo, frente a las visibles vulnerabilidades, todos están contra todos. Y falta más. Aún quedan dos meses de masacre en la que seguirán arremetiendo. Sobre todo, contra aquellos que tienen jactancia mediática.

Todos ellos, en la hoguera de las vanidades y algunos, casi quemados en su alter ego, se encuentran bajo el panóptico del televidente. Aquel que no tiene licencias y el rating que pueda darte, en ocasiones, no es sinónimo de legitimidad sino de morbo social.

Los protagonistas arrasados por el Tsunami mediático, que no pueden manejar el anonimato, se volverán a ver cuando se apague la luz. Cuando el Chau, chau, chau sea hasta el año que viene y para otros, hasta nunca.

Se reencontrarán bajo los efectos de haber dejado de pertenecer en incertidumbre. Festejarán, entre extensiones de plumeros, purpurina de cabaret y agua destilada en emulación de vodka, el sacerdocio de la esclavitud de ser parte. Y se mostrarán, sin la presencia de la cámara, los huesos más miserables. Los que tal vez, para redoblar apuestas, publiquen en la temporada 2012.

Juntos y revueltos, se reunirán, bajo la utopía del amor en la televisión, para celebrar el fin de año. Un fin de 2011, en el “manicomio” de la imaginación.

totalnews

Tags: abstinenciaapagbozalesdepredadorespectrofantgalerashay razonesla locurala luzlo peormiguelitomolestianeurotransmisorespestaprotagonistasse terminsticotelevistrajes
Previous Post

LA PAPISA INOCENCIA III

Next Post

El cajon de Herminio?: El imputado Moreno es defendido par la Presidente

Next Post

El cajon de Herminio?: El imputado Moreno es defendido par la Presidente

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency