
Una vez ejecutada la inhabilitación del presidente catalán, Quim Torra, quien asumirá el grueso de sus funciones en la Generalitat será el hasta ahora número dos del gobierno catalán, el republicano Pere
Aragonès. El también consejero de economía y mano derecha de Junqueras aprovechará esta etapa de interinidad al frente de la Generalitat para darse a conocer y reforzar su perfil supuestamente «técnico y pragmático», pero marcado por su pasado como abanderado del «Espanya ens roba» en su etapa como líder de las juventudes de Esquerra. En cualquier caso, ni la política ni el poder le son ajenos: con solo 37 años acumula casi tres lustros como diputado en el Parlament y concejal en Pineda de Mar. Desde ERC se esfuerzan en dibujar a Aragonès como un gestor «decidido, dialogante e íntegro». Un independentista «pragmático», según sus propias palabras. Con todo, pesa sobre él su escaso tirón mediático y su bajo índice de conocimiento entre el electorado. No en vano, este joven dirigente ha visto crecer su figura a la sombra de Oriol Junqueras, que lo designó como secretario de Economía en su etapa como «número dos» del gobierno Puigemont y lo ungió como candidato republicano para las próximas elecciones catalanas, aún sin fecha. Aragonès, en su etapa en las Jerc – ABC A pesar de su trayectoria en las instituciones -en el año 1998 empezó a militar en las juventudes de Esquerra, ha sido diputado en el Parlament entre 2006 y 2016 y regidor de su localidad, Pineda de Mar, entre 2011 y 2017-, de Aragonès destaca más su formación que su experiencia laboral. Es licenciado en derecho por la Universidad Oberta de Cataluña, que da clases a distancia, y tiene un máster en Historia Económica por la Universidad de Barcelona. Asimismo, ha estudiado políticas públicas y desarrollo económico en la Kennedy School of Government (EE.UU.). No obstante, y a pesar del esfuerzo que hacen los republicanos en exhibir a Aragonès como el antídoto al desinterés por la gestión de Torra (el republicano logró aprobar los presupuestos de la Generalitat con los comunes en plena pandemia), lo que ha marcado el paso de Aragonès por la política son dos capítulos. El primero, en su etapa como portavoz de las juventudes de ERC (Jerc), momento en el que desplegó una sonora campaña denunciando el «expolio fiscal» del Estado. «Cada segundo España nos roba 450 euros», aseveraba en aquel entonces. Inmune al 155 El otro, cuando la Generalitat fue intervenida en 2017 en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Quienes vivieron de cerca esa etapa -Enric Millo, en ese momento delegado del Gobierno en Cataluña- destacan el afán colaborador de Aragonès (quien no fue cesado de su cargo en la consejería tras la destitución del gobierno Puigdemont). Participó «activamente» en una intervención de la Generalitat que el independentismo sigue calificando hoy de «golpe de Estado».
FUENTE DIARIO ABC: