
El Rey ha reaparecido en público este lunes después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le prohibiera asistir el pasado viernes a la entrega de diplomas de los nuevos jueces
en Barcelona. Don Felipe lo ha hecho acompañado de dos legados excepcionales, los de José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, que le habrían dado mucho juego para reflexionar sobre la España de hoy, pero el Rey ha cuidado sus palabras para no avivar la tensión en un país muy presionado por la situación política, por la pandemia y la crisis económica. Allí estaba Don Felipe cuando se conoció la noticia de que el Tribunal Supremo ha inhabilitado al presidente de la Generalitat, Quim Torra. Don Felipe ha inaugurado las nuevas instalaciones de la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón (FOM) y ha presentado la edición digital de las obras completas de José Ortega y Gasset. En el acto, que se celebró en el jardín, ha estado acompañado por la presidenta y la vicepresidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet y Ana Pastor, y por el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes. Ante ellos, el Rey ha recordado el empeño de ambos intelectuales «por la vertebración, cohesión y modernización de España» y por «su integración en Europa». Ortega y Marañón, dijo, son «dos figuras egregias de la España del siglo XX, pero su pensamiento y clarividencia de hace ya un siglo está siempre muy presente y renueva su relevancia para nuestro tiempo», añadió, antes de reconocer que él nunca se «ha alejado» de la obra orteguiana. Tres elementos vertebrales Además, ha hecho una defensa cerrada de la cultura como «pulso y nervio de una nación«. Sin ella, ha afirmado »no es posible el progreso profundo de una sociedad sin caer en la degradación o la decadencia«. Según el Rey, tres elementos vertebrales para la España actual y la de cualquier tiempo son «el pensamiento, la formación y la cultura». En estos momentos de revisión sesgada de la historia, Don Felipe añadió que «en Cultura hay que sumar y no restar», y agregó que «con este acto sumamos de nuevo pensamiento, formación y cultura al presente de la Nación». «Volverá a resonar su verbo firme» Don Felipe ha calificado de «hito de enorme interés» la edición digital de las obras completas de Ortega, «nuestro clásico contemporáneo», porque representa «una guía y una referencia esenciales». Las obras «son las mismas», ha dicho, pero «su lectura se actualizará, volverá a resonar su verbo firme, su inteligente y sensible interpretación de los asuntos de la vida y del pensar, con nuevos ímpetus y nuevos lectores». También destacó el Rey que Ortega fue uno de los primeros que «pone de relieve la formidable carga que contiene la expansión de la lengua española, su presencia en América». Ventanas a la libertad y el progreso Agregó que con el acto de hoy «se recupera una sede que, culturalmente, tiene un millón de ventanas que se abren a la libertad, la solidaridad, el progreso, pero, sobre todo, se abren a tres elementos vertebrales para la España actual y la de cualquier tiempo: el pensamiento, la formación y la cultura». La tarea de la reconciliación continúa Gregorio Marañón y Beltrán de Lis, presidente de la Fundación, agradeció la presencia del Rey y le dijo que el hecho de que «en estos momentos de tanta zozobra dediquéis este tiempo par inaugurar nuestra sede» dice mucho de «vuestro compromiso con la causa de la cultura». Marañón manifestó que la publicación de la obra digital de Ortega es el resultado de diez años de trabajo riguroso en el que han intervenido quince investigadores. «Ortega sigue siendo hoy un referente para la vida intelectual de nuestro país. Nos lo confirman sus lectores, el interés de las editoriales y la petición de traducciones desde diversos lugares del mundo», añadió. Ortega y Marañón, expuso, «nos dejaron un ejemplo de liberalismo y de ese recto patriotismo al que se refería Galdós. Un patriotismo asentado sobre un compromiso cívico que les llevó a formar parte de las Cortes Constituyentes de 1931 y a padecer luego años de exilio, alimentando hasta el final de sus días la esperanza, confirmada, de que las nuevas generaciones alumbrarían de nuevo la democracia en nuestro país y lograrían la reconciliación entre todos los españoles. Así fue, y hoy es obligación de todos recordar que la tarea continúa».
FUENTE DIARIO ABC:
