
El texto que fue presentado por la diputada liberal Celeste Amarilla establecía una multa de G. 1.000.000 para los legisladores que se ausenten de las sesiones sin justificación
alguna, tres veces consecutivas.
Además, se buscaba penar con G. 300.000 a los legisladores que lleguen tarde a las sesiones, sin justificación, también con una tolerancia de tres veces. Asimismo, los diputados que se retiren antes de culminada la reunión y sin previo aviso, podrán ser multados con G. 500.000.
Sin mayor debate, los propios diputados decidieron blindar a los legisladores irresponsables y rechazaron el proyecto de ley.
El texto queda archivado, por lo que por un periodo de un año no se podrá debatir sobre una propuesta de normativa similar.

