2. Acompañaste –como ya dije ante que ahora – además mis irrenunciables convicciones; sin ambages, estuviste siempre. Sobre todo destaco tu firme presencia y pleno acompañamiento en todo el derrotero de mi accidentada actividad jurisdiccional.
3. Te “fumaste” desinteresadamente mis tres juicios políticos, las puteadas de Domingo Cavallo; las represalias por la condena a Delconte; la Aduana Paralela; Nilda Garré, Fabricaciones Militares; estuviste a mi lado aquel recordado miércoles 19 de diciembre de 2007 cuando fui virulentamente eyectado de la Justicia, luego de 34 años de carrera judicial.
4. Me estimulaste a pelearla y me diste la fuerza necesaria para seguirla; gracias a vos ahora sigue la pelea en la Comisión Americana sobre Derechos Humanos; me prestaste guita cuando la necesité, fuiste decididamente incondicional.
5. Treinta años permitieron construir un código de amistad indestructible; por eso ese código transciende querido Gaspar nuestra vida misma.
6. Te tocó partir, hace cuatro años ya, pero no te olvides que -si es que existe- en no tan largo plazo nos reencontraremos en la otra vida, y será allí donde ese mismo código de amistad se reafirmará eternamente. Y todo indica que no falta mucho tiempo más que ello acontezca en un final de recorrido en este mundo.
7. Navegando a tu regreso de tus vacaciones desde Colonia me trajiste hace cuatro años ; si lo de todos los años, una simbólica botella de cerveza Pilsen.
8. No tengas dudas querido Gaspar, brindaré – por cuarta vez- con ella por vos contemplando el paisaje de mi lugar en el mundo: El Náutico San Isidro.
9. No merecías ni por asomo irte abruptamente desde este mundo; ya estás, Dios mediante, en el otro.
10. Pero no te olvides hermano, insisto, recorriendo ahora el último tercio de mi vida, cada vez estaremos más y más cerca; ni por asomo te des por olvidado; no te concederé ese privilegio. No queda mucho más recorrido por agotar en este mundo.
11. Repito; como dije hace cuatro años atrás, será tan sólo cuestión de saltar la verja y mandarse a tu encuentro en la otra vida. Y créeme, Gaspar, no te voy a dejar solo. No te la vas a llevar de arriba.
Tu amigo del alma.
Guillermo Juan Tiscornia
guilletisco@hotmail.com
Mi deseos para todos los argentinos en estas fiestas se simbolizan en el mas sincero sentir de bonanza, no obstante lo doloroso de la falta de seres queridos en muchas de ellas o que las mismas esten acompañadas por las dudas e incertidumbres de un 2010 sombrio. Por FcoMontesano para TNA