Demostrado compromiso civico , republicano y democratico del doctor Nelson Castro.

 

 
Con esas sencillas definiciones el formidable ensayista, pensador , historiador y estadista uruguayo,  a la sazón doblemente electo Presidente de la República Oriental del Uruguay con la alternancia de un período, sintetizó de modo más que elocuente como a través de la violencia política desatada a través de una década terminó por derrumbarse el sistema democrático en el Uruguay, reestablecido a partir de 1984 luego de una década de gobierno dictatorial.
 
En la Argentina –en aquellos aciagos tiempos- sucedió algo  muy similar  hasta que irrumpió el proceso de reorganización nacional a partir del 24 de marzo de 1976; el distingo a efectuar, claro está,  es que a diferencia de lo sucedido en estas tierras, la reapertura del sistema democrático en el Uruguay (1984) logró consolidar un proceso definitivo de pacificación ciudadana, cosa que no logró  en plenitud el sistema democrático reinstalado en simultáneo en la Argentina (levantamiento carapintada en Semana Santa de 1987,  levantamiento en Monte Caseros en noviembre de 1988, masacre en el Regimiento de la Tablada el 23 de enero de l989; intento de sublevación al orden constitucional de diciembre de 1990).
 
Ahora bien, es dable observar en tiempo actuales  inequívocas muestras de intolerancia ciudadana   como ser, por ejemplo,  un escarche  hacia el  Vice Ministro de Economía en ocasión de un viaje de regreso desde Colonia del Sacramento hacia Buenos Aires propalado por pasajeros que abordaron  un nave de la empresa Buqubús y que viajaban en el sector de clase turística; y también  un  abucheo hacia el Vicepresidente de la República Argentina –Amado Boudou- al conmemorarse el bicentenario de la batalla de San Lorenzo.
 
Sobre éste último episodio dirigentes políticos oficialistas acusaron al gobernador de Santa Fé y al intendente de Rosario de haber “emboscado” al doctor Boudou ya que la silbatina y el abucheo “estaban programados”; del otro lado los dirigentes santafecinos de signo opositor al oficialismo respondieron “ si algún dirigente político desea efectuar una especulación política, que lo haga y se quede con esa especulación política; nosotros vinimos a evocar una gesta patriótica”.
 
Pero hay más; durante el transcurso  del pasado fin de semana el periodista –doctor Nelson Castro- se encontraba sentado en un bar de la ciudad de Buenos Aires a la espera de ser atendido para ordenar una consumición; al observar que se demoraba la atención del servicio uno de los empleados del lugar (mozo) le hizo saber que por orden del dueño del bar no iba a ser atendido y que se le invitaba a retirarse, cosa que el doctor Castro hizo de inmediato.
 
Para destacar: el mismo mozo del bar dejó expresamente  a salvo que él no tenía nada que ver con esa decisión de exclusión ya que ello  era orden directa  de su patrón; por lo demás el doctor Castro dando una muestra cabal de compromiso democrático tuvo la hidalguía que caracteriza a las personas honorables; decidió no dar a conocer la ubicación de ese mismo bar el cual fue  excluido por su dueño ( o explotador), en lo que constituyó una brutal muestra de intolerancia republicana.
 
El doctor Castro –con su más que prudente y sensato silencio- contribuyó en la emergencia comentada a no generar posibles actos ulteriores  de intolerancia que pudieran dañar no tan solo la intimidad del dueño del bar, sino también que pudiera suscitarse una reacción colectiva contra el mismo explotador de ese bar, en  caso de haber dado a conocer la ubicación de ese local comercial.
 
Y es que el estado de crispación que vive en la actualidad gran parte de la sociedad argentina, bien pudo haber derivado en un escrache masivo en las adyacencias del mismo bar del cual el doctor Castro que excluido de modo más que arbitrario y por demás absurdo.
 
 Valga, entonces,  este humilde y sincero  reconocimiento respecto de una muestra más que cabal de responsabilidad  y  compromiso  cívico , y, asimismo, dada la enorme contribución republicana que emerge de la actitud  noble,  sensata y por demás pacífica  observada por el  doctor Nelson Castro al  negarse terminantemente a  revelar públicamente la ubicación del bar del cual fue intolerantemente excluido por su explotador comercial.  
 
 
Ex juez en lo Penal Económico
 
guilletisco@hotmail.com 

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