Mientras se endurecen los ataques contra el gobierno de Daniel Scioli en la provincia de Bs.As., encabezados por los gremios estiatales, la ciudad de los porteños, que gobierna Mauricio Macri comenzó a cimbrar inundada por la basura y además, el descontento promovido también desde la Nación por la baja de veinte formaciones que trastornan la vida de millones de pasajeros diarios.
Nada es casual. El gobierno nacional, encerrado por una profunda crsis económica-financiera y un vendaval inflacionafrio que no puede detener, comenzó a acelerar pasos tan desconcertados, como desesperados.
Con una empresa Ciccone negociada por el vicepresidente Amado Boudou y su testaferro, pero sin dueño cierto, prosigue descontroladamente la impresión de billetes de $100 hasta llegar a los 41 mil millones. Mientras la Justicia no le pierde pisada.
El dólar paralelo ya enfila hacia un valor de 7 pesos, mientras las reservas del Banco Central no son más que bonos de variados vencimientos y préstamos al Tesoro Nacional. Otro tanto pasa con las otrora *sagrados* fondos de la ANSÉS, a la que ya se le han vendido 30.000 millones de dólares de acciones de grandes empresas y es la caja por excelencia para financiar hasta el Futbol para Todos y cuanto fondo se necesita para pagar deuda externa.
Sín dólares para cubrir la mitad siquiera de los plazos fijosde los bancos en esa moneda, el Gobierno K se aferra más que nunca a su aparato propagandístico para distraer la atención del pueblo y de paso, difamar a sus adversarios sin contemplaciones.
Mejor que nunca recordar aquella historia del *Rey desnudo* para caracterizar este dramático momentos de los argentinos, donde un escenario con cincuenta aplaudidores diarios, se rie de la creciente miseria de las provincias y el perverso fraccionamiento social que nos conduce al peligro de una postración nacional donde nuestras riquezas sean definitivamente pasto de la voracidad de grandes especuladores de afuera y sus socios nativos.
La incertidumbre y la confusión flamean sobre nuestra Patria. Sin duda que promovidas desde lo alto al ver un gobierno que en lugar de aplicar impuestos a la renta financiera, socava los flacos salarios con el Impuesto a las Ganancias; que en vez de promover al mediano y pequeño productor del campo, opta por los pool sojeros; que en lugar de planificar y controlar la explotación minera, se solaza con mega-proyectos que envenenan nuestras enormes reservas de agua y matan la fertilidad de nuestras tierras; que abandona el más mínimo contralor, para dejar que la pesca en nuestros mares sea una gigantesca depredación de parte de las grandes empressextranjeras con sus buques factorías.
Y es ante este escenario estremecedor que nuestro Gobierno Nacional ha decidido poner centro principal de su saña para atacara los dos Estados que más aportan a la producción nacional y que mayor concentración de población reúnen: la provincia y la ciudad de Bs.As.Pretende burlar la voluntad popular con la diatriba conspirativa yla provocación que imagina hasta legitimar con mayorías parlamentarias cincunstanciales.
Escondidos tras reclamos justificados, se mueven intereses bastardos con el respaldo de neciosconvencidos de propiciar enfrentamientosque semejan más a conflictosentre dos países.
Y comotelón de fondo, es preciso subrayar, el Gobierno Nacionalse ufana ya de tener un movimiento obrero dividido en cinco pedazos. Un antecedente nefasto que ni la Revolción Libertadora ni la misma Dictadura de Videla había podido conseguir.
Es por eso que el desapego a la seguridad pública, que a diario vemos, pero que además, por ejemplo, el gobierno se vanaglorió realizar en ocasión del acto de la CGT en Plaza de Mayo, al retirar a la policía federal de la zona, manifiesta un espíritu disgregador y revanchista ajeno a promover la tranquilidad interior que exige la convivencia democrática que protege nuestra Constitución.
La alarma, entonces, es que tenemos un Gobierno Nacional que ha emprendido un rumbo crecientemente reñido con la Justicia, con la seguridad pública y con el ejercicio del necesario cuidado a e nuestras riquezas y nuestra fronteras. Bien se puede decir que algo huele mal… en la ciudad y en la provincia de Bs.As. Por eso tambié, nada de lo que pasa en esos territorios es casual ni el kirchnerismo es ajeno.
fuente caraycecaonline.com.ar