
Francisco Llera ha logrado que la UPV/EHU le conceda la condición de profesor emérito, lo que le permitirá continuar con su labor docente. Una puerta que trataron de cerrarle sus propios «colegas»
de Departamento por una «vendetta» política, según dijo el exdirector del Euskobarómetro, al que no le faltaron «enemigos» en determinados entornos de una universidad en la que fue señalado por alzar la voz contra las doctrinas de los violentos. Según ha confirmado a este periódico el propio Llera, el Consejo de Gobierno le ha comunicado ya su condición de emérito, además de la de jubilado. Por el momento, eso sí, se desconocen los términos de su nuevo contrato. Llera, de 70 años, aprendió a vivir bajo la amenaza de los radicales en la etapa más sombría de la violencia etarra. El pasado año solicitó la condición de emérito para poder seguir ejerciendo tras 45 años de docencia, algo que le fue negado por el Departamento de Ciencias Políticas y de la Administración que él mismo creó. En una entrevista en ABC atribuyó este hecho a las «inercias de un pasado sin resolver o mal resuelto». «Simplemente, los tipos como yo molestamos en su zona de confort», apuntó el profesor, que sin embargo reconoció su «sorpresa y decepción ante la noticia». Llera solo obtuvo de sus «colegas» un voto favorable. Dos lo rechazaron, y otros 12 se abstuvieron. Pero no estaba solo. A su rescate acudió entonces el Departamento de Historia Contemporánea, con Mikel Urquijo a la cabeza, le apoyaron para que siguiera ejerciendo en campus vizcaíno de Lejona. Asimismo, 201 profesores remitieron una carta a la rectora, Nekane Balluerka, para que cediera en su posición de no concederle la condición de emérito.
FUENTE DIARIO ABC:
