¿Cómo un país que se presenta internacionalmente como defensor de los derechos humanos, se somete a un régimen que: viola los Derechos Humanos, la libertad de la prensa es inexistente, que controla Internet, aplica la pena de muerte, las libertades políticas son vigiladas, es patrocinador del terrorismo… y por el contrario asume actitudes y discursos diplomáticos agresivos con el gobierno democrático del Reino Unido por las discusiones de las Malvinas, con el FMI por la declaración de censura en la manipulación de las estadísticas oficiales o con las empresas extranjeras instaladas en el país?
Aceptando esos principios con Irán, Argentina demuestra que no aplica las obligaciones positivas con sus ciudadanos, y al contrario las viola. Los magistrados deben dejar de lado sus discursos y acciones políticas y pensar en hacer respetar la justicia protegiendo sus ciudadanos.
Para Irán, la Argentina se transforma en la puerta de entrada de la comunidad internacional que al contrario busca su aislamiento para obligarlo a la negociación sobre el respeto de las libertades públicas, la seguridad internacional y la no proliferación, entre otros puntos.
Junto con las negociaciones de las Malvinas, las críticas al FMI, las demandas ante la OMC y otras contenciosos, el gobierno Kirchner quiere fomentar en nombre de la soberanía un patriotismo popular, peligroso, y así evitar que se hable de la corrupción, de la violencia, y de la desastrosa situación política-económica y social, que vive el país lo que provocaría poner al descubierto que los intereses del encuentro con Irán son otros.
Siguiendo la falta de transparencia, las incoherencias y las dudas de los encuentros en Suiza[2], el acuerdo firmado en Adis Abeba confirma esa tendencia. En ese contexto, el gobierno argentino miente porque sabe que Irán no dejará que sus funcionarios incriminados por el atentado a la AMIA puedan ser juzgados y menos condenados por esos delitos fuera de su país. Porque Teherán no inicio juicio contra esas personas como lo prevé sus normas jurídicas.
La casa rosada, la cancillería, los hombres políticos y miembros de la sociedad civil afines al gobierno no dicen la verdad porque saben que desde hace años la comunidad internacional trata de hacer respetar los derechos humanos y de frenar la proliferación nuclear de Irán sin éxito (el grupo de 5+1[3] se reunirá una vez al respecto el 25 febrero próximo a Kazakstán). ¿Argentina sola podrá hacer lo que la ONU y los números países hasta la fecha no pudieron realizar?
Los magistrados argentinos consultados mienten porque responden a la plaza de las autoridades extranjeras y hacen hablar el derecho penal y constitucional iraní en forma contraria
La oposición política, las ONG defensoras de las víctimas del terrorismo, los parlamentarios deben oponerse al chantaje de gobierno y de la justicia a sus órdenes, de validar sin reservas un acuerdo que viola todos los principios de justicia y de los derechos humanos. ¿Que cede Argentina con este acuerdo?[4] Es necesario solicitar la intervención del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU y del Secretario General de la ONU, para que una resolución pueda legitimar y obligar a movilizar acciones futuras.
La AMIA y las víctimas, no pueden esperar más de los discursos mendaces y/o “diplomáticos” de Argentina e Irán, es hora de demostrar la buena voluntad de cooperación y disponibilidad, solo así la comunidad internacional la podrá juzgar:
Argentina debe precisar, sin argumentar los principios de seguridad nacional
– Si comparte la política extranjera iraní, su política de derechos humanos, de proliferación nuclear….
– El programe de los acuerdos militares, de defensa, de seguridad con Irán. Los expertos consultados durante las reuniones de la Conferencia de Desarme y otros foros similares, tienen preocupaciones al respecto.
– Cuáles serán los proyectos y previsiones de cooperación y asistencia en desarrollo, de ayuda financiera…. Inversiones. ¿Hay intercambios de científicos en el ámbito nuclear, balístico, ciberseguridad, y de expertos en inteligencia?
Irán debe:
– Reconocer su responsabilidad, presentar disculpas públicamente e indemnizar las víctimas.
– Aceptar que la justicia argentina interrogue a sus ciudadanos por el atentado de la AMIA, en Argentina y no en otro país.
– Manifestar públicamente que Irán no protege los autores de actos terroristas de la AMIA
No hay que dejar que las víctimas de la AMIA corran la misma suerte que las victimas que dejaron los grupos terroristas de los años 70 en Argentina y que hoy día son ignorados, olvidados, tanto por la justicia, por el gobierno y por la sociedad. Ellos también esperan justicia. Paris, 02 febrero 2013. Prof. Mario Sandoval, marios46@hotmail.com
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[1] Mario Sandoval, francés, nació en Buenos Aires. Al comienzo de los 80’ se instala en Francia donde continuó su formación y actividades en ciencias políticas y filosofía, habiendo ocupado funciones en la docencia superior y consultorías, a nivel nacional e internacional en los campos de las relaciones internacionales, la geopolítica y una trayectoria publica conocida. Regularmente realiza à nivel internacional conferencias, asesorías y publicaciones. Miembro de centros de investigaciones, asociaciones multidisciplinarias.
[3] China, Rusia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania.