
Una nena de 12 años y su familia viven una pesadilla en Tucumán, ya que la nena debió abandonar su casa por el acoso sufrido de parte de un vecino de
71 años, quien fue condenado por violación y luego beneficiado con la prisión domiciliaria por la pandemia de coronavirus.
Según informó la página web de TN, la mamá y la joven tomaron la decisión de que abandone su casa de Alderetes, donde también vivía junto a sus hermanos, para escapar del acoso.
“Ella está escondida en una casa de un familiar por temor a este señor que empezó a hacerle los acosos verbales desde el día 27 de junio, después de que le otorgaron la prisión domiciliaria”, detalló Eliana Barrionuevo, la madre.
“La acosa todo el tiempo cuando yo estoy trabajando y ella sale a comprar al almacén. Aprovecha para hostigarla y decirle cosas absurdas, y algunas que son innombrables”, continuó la mujer.
El hombre es Gregorio Evaristo Leiva, quien terminó tras las rejas por “abusar sexualmente de su hija cuando tenía 14 años, dejarla embarazada y obligarla a parir”, informó TN.
Después de estar prófugo durante un mes, lo capturaron en Santiago del Estero y llegó finalmente a juicio, donde la Justicia lo declaró culpable.
“Tengo miedo, vengo a las diez y media de la noche de trabajar y camino cinco cuadras desde la parada hasta mi casa pensando si la voy a encontrar viva. Él está obsesionado sólo con ella, no le dice nada a la hermana mayor ni al nene de seis años: la acosa a ella”, continuó la madre.
“Por qué mis hijos tienen que estar encerrados si el que cometió un delito es él. No tiene nada que perder. Si viola, preso está. Si mata, también”, concluyó su duro testimonio.
Sofía está escondida desde ayer en casa de unos familiares, porque el vecino se obsesionó con ella, con ella sola, con nadie más, y no puede salir al jardín, tender la ropa ni andar en rollers.
El vecino tiene 71 años y está condenado por abuso sexual agravado.
Sofía tiene 12. pic.twitter.com/kxDcKRdgHb— ๓คгเคภค г๏๓єг๏ (@MarianaR31) August 27, 2020
Además, denunció que al hombre lo soltaron por ser paciente de riesgo de contagio de Covid-19, pero que “tiene gente en su casa todos los días, incluso haciendo fiestas”.
Según informó la mujer al canal de noticias, primero pidió ayuda primero en la comisaría de Alderetes, pero ahí le dijeron que no les correspondía y que fuera al Patronato de Liberados.
Al negársele la ayuda ahí, le pidieron que radicara la denuncia en la Fiscalía, donde tampoco pudo porque la oficina estaba cerrada por la pandemia. Luego de un par de vueltas más, terminó denunciando al hombre en la primera comisaría a la que fue, pero varios días después.
AFG
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