
La controvertida proposición que el Ayuntamiento de Barcelona ha debatido este jueves contra la Monarquía y para reprobar al Gobierno de Pedro Sánchez por su papel en la marcha de España del
Rey emérito se ha aprobado por la mínima gracias a la abstención de la formación de Ada Colau, BComú. A pesar de criticar a los grupos independentistas por haber forzado un debate partidista, los comunes han acabado haciéndoles el juego y votando un texto que va contra el Ejecutivo central al que ellos mismos pertenecen. La propuesta que ha prosperado pide retirar la Medalla de la ciudad y las distinciones a Juan Carlos I, condena la actitud del Gobierno por su falta de transparencia con los últimos hechos relacionados con el anterior monarca y exige al Congreso pasos para, entre otros aspectos, fiscalizar la Monarquía o poder investigar su corrupción. Durante el debate, Colau volvió a mostrarse abiertamente crítica con la Monarquía, como se preveía. «Ver que el Rey emérito ha reconocido de facto que ha hecho prácticas fraudulentas y que la Casa Real lo reconoce de facto con su huida a una dictadura son hechos muy graves que generan mucha alarma«, ha arrancado su intervención. La alcaldesa ha reconocido que su grupo quería votar a favor del documento y que hasta última hora negoció con ERC y JpC para intentar que estos retiraran el punto contra el Ejecutivo central. «Su objetivo no es conseguir una mayoría republicana, es conseguir una reprobación. Esto es política triste, partidista, de poca monta«, ha asegurado Colau, que ha lamentado que el objetivo de los grupos soberanistas «es intentar tensionar nuestro gobierno y el Gobierno central». Declaraciones y acusaciones a banda, los comunes han abstenido y han permitido que la moción prosperara, a pesar de la postura contraria de su socio de gobierno, el PSC, además de PP y Cs. La votación, de hecho, ha prosperado por un solo voto de diferencia y habría tenido el sentido contrario de no haber faltado a la sesión los dos ediles de BCN Canvi, que desde hace días anunciaron que no acudirían a la cita por considerarla una farsa. Dudas sobre la legalidad del texto La sesión, que a la práctica ha supuesto el pistoletazo de salida al nuevo curso político, estuvo envuelta de polémica desde el minuto 0 en que los independentistas la reclamaron. Los grupos de Cs y BCN Canvi entendieron que la sesión podía ser considerada ilegal por abordar puntos inconstitucionales y consultaron a la Secretaría General del Ayuntamiento de la legalidad. Los servicios jurídicos dieron respuesta este miércoles a última hora del día, con un informe que avalaba la sesión alegando que tenía que abordar cuestiones con un valor político no jurídico y que el contenido que iba hoy al pleno era una cuestión general que puede afectar a todos los vecinos de la ciudad.
FUENTE DIARIO ABC: