
Puede ser que los cientos de miles de motociclistas que asistieron al Sturgis Motorcycle Rally hayan partido al oeste de Dakota del Sur, aunque los departamentos de salud pública en varios
estados de Estados Unidos intentan medir hasta dónde y con qué velocidad se propagó el coronavirus en los bares, salones de tatuajes y reuniones, antes de que los concurrentes viajaran de regreso a sus hogares en casi todos los estados del país.
Desde la ciudad de Sturgis, que realiza tests masivos para sus aproximadamente 7.000 residentes, hasta seis departamentos de salud en al menos seis estados, los funcionarios de salud tratan de rastrear los brotes a partir del rally de 10 días de duración que finalizó el 16 de agosto. Enfrentan la tarea de rastrear un virus invisible que se propagó entre los que concurrieron a los bares y al rally, que después viajaron a más de la mitad de los condados en Estados Unidos.
Un análisis de datos anónimos de celulares realizado por Camber Systems, una firma que reúne a la actividad de telefonía celular para investigadores de salud, descubrió que el 61% de todos los condados en Estados Unidos fueron visitados por alguien que estuvo en Sturgis, lo que creó un centro de viajeros comparable a una ciudad importante de del país.
“Imaginemos el intento de rastrear contactos en toda la ciudad de Washington, D.C., y además sabemos que no tenemos distanciamiento, o que el distanciamiento es muy, muy limitado, el uso de barbijo es limitado”, dijo Navin Vembar, cofundador de Camber Systems.
Multitud y poca distancia, cóctel explosivo en el Rally de Dakota del Sur. Foto: AFP
“Todo se conjuga para una situación muy peligrosa en todos lados. El rastreo de contactos se transforma en algo sumamente difícil”, advirtió.
Los departamentos de salud en cuatro estados, incluidos Dakota del Sur, Minnesota, Nebraska y Wyoming reportaron un total de 81 casos entre personas que concurrieron al rally. El lunes, los funcionarios de salud de Dakota del Sur dijeron que habían recibido informes de contagios de residentes de otros dos estados, Dakota del Norte y Washington.
El departamento de salud también emitió advertencias públicas acerca de posibles exposiciones al Covid-19 en cinco negocios populares entre los motociclistas, aclarando que no sabían cuántas personas podrían haber estado expuestas.
La gobernadora, contra las restricciones
La gobernadora de Dakota de Sur Kristi Noem, republicana, ha desafiado los pedidos de cancelar las grandes aglomeraciones y se opone a los pedidos de usar barbijo. Dio la bienvenida al evento, que en los años anteriores les redituó aproximadamente 800 millones de dólares en gastos de turistas, de acuerdo con el Departamento de Turismo del estado.
“Me senté en un bar codo a codo con la gente. Nadie usaba barbijo”, dijo Stephen Sample, quien asistió al rally y regresó a Arizona la semana pasada.
Había visitado un bar donde las autoridades sanitarias luego emitieron advertencias, el One-Eyed Jack’s Saloon, aunque dijo que no tuvo síntomas de Covid-19. Habló de la cuarentena con su mujer después de regresar, pero decidió que no la haría.
En un país donde cada estado tiene la pesada tarea de responder a la pandemia, rastrear cada contagio del rally es virtualmente imposible. Pero la ciudad de Sturgis hace lo posible para enfrenar un brote local, mediante la realización de tests masivos para personas asintomáticas.
La ciudad, que es un destino turístico somnoliento en la mayor parte de los 355 días fuera de las fechas del rally, fue un anfitrión reacio este año. Después de que muchos residentes objetaran el flujo masivo de personas durante la pandemia, las autoridades de la ciudad decidieron pagar testeos masivos con dinero que habían recibido como parte de los fondos federales para alivio del coronavirus.
El lunes por la mañana, Linda Chaplin esperaba en su auto, junto a su marido en la fila para el testeo masivo, en el estacionamiento del Centro de la Comunidad de Sturgis. Se habían ido de la ciudad durante el rally, pero estaban preocupados por las multitudes que llegaron antes y después de evento, por lo que decidieron someterse al testeo.
Un cartel en un local recomienda que no entren más de 45 personas para evitar contagios de coronavirus en la ciudad estadounidense de Sturgis, durante un masivo rally, días atrás. Foto: AFP
Si bien los resultados de los tests tardarán un par de días en ser procesados, la región ya nota un aumento en los casos de coronavirus.
“Durante mucho tiempo, la gente decía: ‘Bueno, ¿conoces a alguien que tenga Covid?’ y yo les decía: ‘No, pero veo los noticieros’”, dijo Chaplin. “Ahora, conozco gente de la que sabemos que tiene Covid”, agregó.
Mientras que Chaplin dijo que la gente que conoce que se ha contagiado, no había participado del rally, también afirmó que muchos residentes están aliviados de que haya terminado.
Calles y bares repletos, en un evento masivo que diseminó el coronavirus a varios estados de Estados Unidos. Foto: AFP
“Una vez que regresamos a nuestra ciudad y que el rally terminó, la sensación es de que se acerca el fin del verano, que comienzas las clases”, comentó.
Este año, el distrito escolar local demoró el inicio de las clases presenciales con la esperanza de que les daría tiempo a los funcionarios de salud para contener un brote. La ciudad también puso tests de coronavirus a disposición del personal escolar, además de requerir que los empleados de la ciudad se sometieran a los tests.
Aunque la ciudad dispuso que hubiera 1.300 tests disponibles, aproximadamente 850 personas se han registrado hasta el momento, de acuerdo con Danial Ainslie, gestor municipal.
Alarma de expertos
Algunos residentes, como Eunice Peck, no estaban preocupados por el potencial de un brote. Alquiló su casa para los concurrentes al rally para obtener un dinero extra. Evitó las multitudes que colman el centro de la ciudad y no sintió necesidad de someterse al testeo.
“Es algo muy bueno para la ciudad”, dijo Peck acerca del rally.
Pero los eventos como el Sturgis preocupan a los expertos en salud, quienes ven que aumentan los contagios independientemente de la ciudad y los límites del estado.
Sin un sistema de testeo y rastreo coordinado de manera nacional, que contenga los contagios en una escenario como el de Sturgis, es “casi imposible”, dijo el Dr. Howard Koh, profesor en la Escuela de Salud Pública de Harvard, quien trabajó en el Departamento de Salud y Servicios Humanos durante la administración del ex presidente Barack Obama.
“Necesitaríamos un sistema nacional orquestado con precisión y estamos lejos de eso”, dijo. “En este momento, realmente estamos presenciando un esfuerzo de 50 estados con todos ellos en distintas direcciones”.
El viernes, Kris Ehresmann, directora de enfermedades infecciosas en el departamento de salud de Minnesota, aconsejó que hicieran cuarentena durante dos semanas, si había asistido al rally.
Y agregó: “Estamos esperando muchos más casos relacionados con el Sturgis”.
Por Stephen Groves, The Associated Press
CB
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