
A menos de tres días para la celebración de un controvertido pleno en Barcelona contra la monarquía y que, de paso, pide defender el derecho a la autodeterminación en Cataluña, los grupos
de la oposición redoblan su presión para que el gobierno municipal no celebre la sesión, de carácter extraordinaria y que está programada después de que los grupos de ERC y JpC lo solicitaran formalmente. Días después de que Cs alertara de la ilegalidad de la sesión, Barcelona pel Canvi (BCN Canvi), el grupo municipal liderado por Manuel Valls, ha presentado un recurso para que la alcaldesa Ada Colau declare la convocatoria, prevista para este jueves 27 de agosto, nula y sin efecto. La formación, que hace días ya criticó la sesión y anunció que no acudiría a la cita, entiende que a ésta «le falta una motivación que la justifique«. La concejal del grupo Eva Parera lamenta que el pleno busca «la sanción política a la monarquía« y recuerda que la corporación municipal está limitada por una ley y ordenamiento jurídico «que sitúa al Rey como jefe del estado y símbolo de la unidad y permanencia del Estado». Por este motivo, según la formación, la proposición de pleno «no puede ser aprobada sin contravenir la legalidad» que supondrían los puntos que se pretenden votar, que incluyen la retirada de las distinciones y honores a Juan Carlos I o la exigencia de fiscalizar las cuentas de la Casa Real. Además, Parera recuerda que el Tribunal Supremo ha fijado en varias ocasiones que la ley que reconoce a las corporaciones locales «no las habilita para adoptar actos que, aunque tengan contenido meramente político, se proyecten sobre aspectos de trascendencia constitucional«. La sesión está prevista para este jueves por la mañana y, si se confirma que prosigue adelante, dejaría en manos de los votos de los ediles de Colau, de BComú, la aprobación o rechazo de la declaración que se llevará a votación.
FUENTE DIARIO ABC: