
La empresa ferroviaria Adif ha hecho público un comunicado durante este miércoles en el que informa de su intención de promover una revisión de los protocolos de actuación vigentes para «reforzar y
mejorar todos los controles» y «que no vuelva a repetirse» una situación similar a la caída de los dos vagones de tren que terminaron en la ribera del río Sil, en la zona orensana de Sobradelo. También durante este miércoles la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ha visitado la zona de en la que cayeron los vagones durante el pasado cinco de agosto. La directiva ha supervisado personalmente las labores de reparación y recuperación del entorno natural, en un operativo desplegado durante esta última semana por Adif y Renfe para recuperar los cuatro vagones afectados por el descarrilamiento, con especial atención a los dos que cayeron al talud y a la ribera del Sil. En el emplazamiento del accidente ferroviario, la presidenta de la compañía expresó que «lamentaba» el suceso y remarcó que «como gallega que conoce el valor ambiental de la zona» comprendía la preocupación generada a raíz de los hechos. Según informa Efe, Pardo de Vera también ha querido hacer hincapié en la «gran complejidad técnica» de la operación de recogida de los vagones caídos. Debido al peso, la distancia de las vías y el entorno del emplazamiento, la compañía se ha visto obligada a utilizar «barreras de contención de residuos y medidas antiincendios». Resultados satisfactorios El comunicado elaborado por la empresa también asegura que la recuperación de los vagones ha sido satisfactoria, y que se han respetado en todo momento las medidas de protección del ambiente pertinentes. Aunque la empresa indica en el documento que aún están a la espera de la verificación de las autoridades medioambientales a cargo, afirma que se ha podido comprobar durante el dispositivo que las cajas de grasa de los vagones «no sufrieron daños o desperfectos, por lo que se descarta cualquier tipo de filtración». El comunicado también hace mención a las declaraciones del presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) en las que afirma que «el impacto en el lecho fluvial ha sido mínimo». Aún así, Adif se compromete en el documento a promover las medidas de restauración del entorno necesarias para su completa vuelta al estado previo al descarrilamiento. Investigación interna La revisión de protocolos que promete la compañía será a su vez acompañada por una exhaustiva investigación interna con el objetivo de conocer «todos los detalles de lo sucedido», con especial atención a las maniobras de encarrilamiento de los 11 vagones de tren que se salieron de las vías en la zona afectada el pasado 28 de julio y que terminaron en la caída de dos de ellos al río Sil. Según el comunicado, «Adif está analizando a fondo todas las actuaciones realizadas durante la retirada del material descarrilado», en especial aquellas circunstancias que condujeron a la caída de los vagones. La empresa se compromete en el documento a «determinar las responsabilidades pertinentes» una vez dispongan de los datos necesarios. En lo relacionado con las posibles consecuencias legales, Adif quiso remarcar la estrecha colaboración que mantienen tanto con el CHMS como con la Xunta y la Fiscalía, y manifestar su deseo de que estos órganos públicos «valoren positivamente la rápida y adecuada acción para revertir los efectos de la caída de los vagones».
FUENTE DIARIO ABC: