
Uno de los hitos de cada verano es la posibilidad de ver las Lágrimas de San Lorenzo, o Perseidas, en todo su esplendor. Esta lluvia de estrellas es vista desde casi todas
partes del país y, al coincidir con el período vacacional de gran parte de la población, las playas se convierten en uno de los escenarios preferidos para poder presenciar este fenómeno lejos de la contaminación lumínica. Para este año 2020 la actividad de las Perseidas se produce entre el 17 de julio y el 24 de agosto. Sin embargo, será el 12 de agosto cuando de prevé el máximo entre las 15.00 y las 18.00 horas. Al ser de día, tanto la noche anterior como la posterior serán las más idóneas para poder contemplar esta lluvia de meteoros. Aunque la playa es un buen sitio para verlas, la provincia de Sevilla también cuenta con enclaves privilegiados para observar con detenimiento las Perseidas. Cabe recordar que siempre ha de hacerse manteniendo la distancia de seguridad y respetando las normas que requiere la nueva situación de la Covid-19. ¿Dónde ver las Perseidas en Sevilla? Miguel Gilarte Fernández, de la Asociación Astronómica de España, aconseja salir de la ciudad, incluso de pueblos aunque sean pequeños. De esta forma, la contaminación lumínica, es decir, luz dispersa que sale de nuestros alumbrados públicos en todas direcciones, haciendo que el cielo se vea mucho más claro de lo normal. Por tanto, hay que salir lo más lejos posible de las urbes para encontrarnos cielos muy oscuros, esto es lo esencial para apreciar con todo detalle la lluvia de las Perseidas. Es por ello, que la Asociación Astronómica estará al tanto de este fenómeno desde los observatorios de El Castillo de Las Guardas y de Almadén de la Plata, ambos en la sierra norte de Sevilla. Además, existen actividades dirigidas por diferentes asociaciones para ver las Perseidas 2020 en Sevilla: – Noche bajo las estrellas en el Cerro del Hierro, organizado por Engranajes Culturales. – Observatorio astronómico del Castillo de las Guardas, Sevilla: con dos telescopios, de 310 y 255 mm de diámetro – Monasterio de la Cartuja de Cazalla de la Sierra, organizado por Sevilla SkyNight. – Centro de Visitantes «Finca El Berrocal» en Almadén de la Plata, organizado por Asociación Astronomía Sevilla. – Ruta de senderismo y observación en el entorno natural de Alcalá de Guadaira, organizada por Senda Natura. Qué son las Pereseidas Cada año, alrededor del 12 de agosto, la Tierra atraviesa un campo de residuos dejado por un cometa, como si fuera una estela de polvo dejada por un coche en un camino. Por ese motivo, cada año las Perseidas ocurren en la misma época. El cometa que originó este campo de residuos es el Swift Tuttle, un objeto compuesto de polvo, hielo (de agua, monóxido de carbono y dióxido de carbono) que gira en torno al Sol en una amplia órbita, que tarda en recorrer 133 años. Este objeto, mucho más grande que una montaña y que llega a los 24 kilómetros de diámetro, pasó por las cercanías del Sol en 1992, y no volverá a hacerlo en 2126. Por mucho que su enorme tamaño imponga, si pudiéramos «amansarlo» y depositarlo sobre el océano veríamos que este cuerpo flota, a causa de su baja densidad. Pues bien, cada vez que lo hace, y que se acerca al llamado perihelio, el calor y la radiación solares no solo hacen que de él nazca una cola de decenas de miles de kilómetros de largo, tan características de los cometas. Además, el calor sublima el hielo (lo transforma en gas), produciendo géiseres y estallidos en la superficie del cometa. Por este motivo, en el entorno se genera una nube de partículas de polvo, agua y hielo que permanece en la retagaurdia del cometa, tiempo después de este pase por un lugar. De hecho, se puede decir que los cometas dejan detrás de sí un anillo muy sutil de restos que se van acumulando cada vez que recorren las cercanías del Sol, a lo largo de su órbita. Por eso, el año 2126 y sucesivos deberían ser mejores para ver Perseidas, puesto que el Swift Tuttle «recargará» su nube de polvo.
FUENTE DIARIO ABC: