
Acciones puntuales marcaron el rumbo del compromiso, porque de arranque el penal que convirtió con gran calidad el capitán Javier Báez permitió desarrollar mejor su argumento al local, que optó por controlar el juego con la posesión, siendo un equipo corto que se movió en bloque en base al juego seguro y toques precisos.
Con las salidas largas, el Indio forzó a los errores al Kelito, de los que sacó mejor provecho por la buena distribución de sus hombres. Producto de ello, el Queso Fernández se mandó un golazo que sentenció el juego pasado el cuarto de hora, ante un rival partido en dos.
PUNTOS CLAVES. La columna vertebral de Guaraní rindió alto. La seguridad de Gaspar Servio contagió a la solvencia de Javier Báez e ímpetu de Jhohan Romaña que se encargó de anular a un siempre combativo Dionicio Pérez.
En el medio Bautista Merlini deambuló como eje y con movimiento pendular fue el nexo que nutrió la ofensiva y el encargado de marcar los tiempos del juego con el apoyo de Ángel Benítez, otro de mucho despliegue, mientras que en ataque Fernando Fernández volvió a hacer gala de mucha calidad, ubicación y técnica para la definición.
Las variantes volvieron a encajar en el sistema, por lo que las salidas rápidas, con Raúl Bobadilla como “as bajo la manga”, recurso de Costas para controlar el juego. Guaraní recuperó la memoria colectiva.

