Desde la pastalinda al lavamanos: un bar clásico de Tribunales cerró por el coronavirus y remata todo para pagar los sueldos

En el piso hay de todo. Una pastalinda, el lavamanos de cerámica de un baño, cuadros, un disco enmarcado, apliques de luz, una máquina de escribir y decenas de recuerdos que

hacían de la Tekla uno de los bares más queridos de la zona de Tribunales. Son objetos con historia. Una que se desarrolló por 26 años y que podrían contar tanto vecinos, como turistas y los cientos de grupo de amigos que iban a comer o a tomar una cerveza después de las clases en la universidad.

El precio de cuatro meses de cuarentena por coronavirus se traduce en los carteles impresos que acompañan cada ítem con el signo pesos. La Tekla tuvo que cerrar ante la falta de ingresos para hacer frente a deudas, el alquiler y los sueldos. El remate servirá para pagar a los empleados. En tanto, la distribución de muebles, artículos de cocina y decoraciones permitirá que el bar siga vivo en un centenar de hogares.