
La Asamblea de Madrid ha reprobado este jueves al delegado del Gobierno en Madrid. Los grupos parlamentarios del PP, Ciudadanos y Vox han votado a favor de una Proposición No de Ley
(PNL) para instar al Gobierno central a cesar a José Manuel Franco por su gestión durante la pandemia, especialmente por no tomar medidas en torno a las concentraciones masivas antes del estado de alarma, como la manifestación del 8 de marzo, y por su «parcialidad» en sus actuaciones en los últimos meses como delegado, habida cuenta de que además es el secretario general del PSOE en la región. La proposición, planteada por el PP y no vinculante, ha sido defendida por el portavoz popular en la cámara regional, Alfonso Serrano, y se ha basado fundamentalmennte en las conclusiones de la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, sobre la causa por prevariacación contra Franco por no tomar con la suficiente antelación medidas para evitar la propagación del virus esos días. Si bien Serrano ha recordado el archivo de la causa y la ausencia de responsabilidad penal en su labor, ha leído algunos párrafos del auto que, a su jucio, deben reseñarse y que retratan la responsabilidad de la Delegación. «(…) El delegado del Gobierno ni prohibió concentración/manifestación ni adoptó medida alguna de prevención del contagio, por ejemplo, que se respetara una determinada distancia, que se portaran guantes o mascarillas», ha dicho en alusión a las 130 concentraciones desarrolladas en Madrid entre el 5 y el 14 de marzo; y ha añadido, como reproduce el texto de la PNL: «La celebración de manifestaciones y concentraciones de marzo de 2020 incrementaron el peligro de contagio y por ello fueron un riesgo cierto y seguro para la salud pública». Desde el PP consideran que el delegado ha actuado más como secretario general del PSOE de Madrid que como delegado del Gobierno. «Si hubiese sido la mitad de diligente que fue para actuar con el homenaje de Ifema o con el paseo de un expresidente, habria sido bien distinto», ha espetado Serrano, en alusión a la supuesta parcialidad de Franco. Esta consideración se argumenta en la proposición en la consigna que el líder de los socialistas madrileños trasladó a cargos y militantes de su partido respecto a «retorcer el tema de las residencias contra el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso», así como en la estrategia de conseguir la imputación de la presidenta, aunque «finalmente quedase en nada», para provocar una moción de censura con Cs. «Debe ser reprobado por salud democrática», ha concluido el portavoz del PP. El PSOE, por su parte, ha tildado de «marcianada» la iniciativa, catalogada como una muestra «para seguir confrontando». El portavoz adjunto, José Cepeda, ha puesto especial énfasis en la idea de que la Asamblea de Madrid no tiene competencias para la toma decisiones sobre el Gobierno central. «¿Se imaginan que yo, como senador, pido allí la dimisión de Díaz Ayuso?», ha señalado Cepeda, en un tono especialmente elevado. El número dos de Gabilondo, considerado como el «poli malo» de la formación socialista en la cámara, ha tratado además de desmontar el contenido de la PNL enumerando los actos que se celebraron en Madrid y que, pese a ser competencia del Gobierno regional, no se cancelaron, como actos en Ifema o la convocatoria de unas oposiciones el mismo 8 de marzo, con más de mil personas. Segunda reprobación El PP ha conseguido con José Manuel Franco lo que la izquierda intentó sin éxito hace unas semanas con el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, como rechazo a su gestión de las residencias de mayores durante el momento más crítico de la pandemia del coronavirus. La lógica de bloques en la cámara regional, con una estrecha mayoría para el frente de centro-derecha (PP, Cs y Vox suman 68 escaños y PSOE, Más Madrid y Podemos, 64), sí ha triunfado en esta ocasión y ha alumbrado una escena que, aunque esperada, no se había logrado en las últimas votaciones. El voto de Vox impidió en marzo la bajada de impuestos planteada por el Gobierno regional, posicionándose en contra junto a los partidos de izquierdas, y también entregó la presidencia de las comisiones de reconstrucción y residencias al PSOE en detrimento de la coalición a la que apoyó hace menos de un año.
FUENTE DIARIO ABC: