Quintana era director del penal cuando reclusos del grupo criminal brasileño Primer Comando Capital (PCC) y del Clan Rotela se enfrentaron. El saldo fue de 10 muertos y
La masacre derivó en una investigación sobre el manejo del penal y así la Fiscalía descubrió el funcionamiento irregular de la granja penitenciaria, que era utilizada por cuatro reclusos condenados por narcotráfico en la cárcel de San Pedro.
La granja presuntamente funcionaba con el aval del director, quien según la Fiscalía había sido sobornado para permitir que los reos estén en la guardia sin control ni custodia. De esta forma, el 3 de julio del año pasado el Ministerio Público imputó a Quintana por cohecho pasivo agravado.
Tras su imputación y la orden de captura en su contra, Quintana no volvió a su residencia y logró escapar de los investigadores del caso.
Luego de que saltara el escándalo, el Ministerio de Justicia admitió que Quintana era un operador político importante de la Asociación Nacional Republicana (ANR) en el Departamento de San Pedro y que llegó al cargo por presión de referentes colorados.
Juez debe definir su situación
El juez Nelson Mercado indicó que en la mañana del jueves definirá si Quintana guardará o no reclusión mientras dure su proceso penal.
“Esta mañana el jefe de la Comisaría 18ª nos comunicó que el señor Wilfrido Quintana se presentó y se dio por detenido. Ya hemos dispuesto el levantamiento de la rebeldía y le citamos para la audiencia de imposición de medidas”, explicó el magistrado.
En ese sentido, señaló que el cohecho pasivo agravado puede ser penado con hasta diez años de cárcel.
