
La de este año no era una EBAU como las demás. Si los estudiantes acuden tradicionalmente a la prueba de acceso a la universidad con nervios, este año la inquietud se ha
disparado por la incertidumbre que ha habido sobre los exámenes, celebrados entre el 1 y el 3 de julio en Castilla y León, y porque debían mantener unas medidas de seguridad especiales para evitar los contagios. Y es que han tenido que examinarse en un momento difícil, durante una pandemia que interrumpió el curso trasladando a las clases a los domicilios y les obligó a hacer las pruebas con mascarillas en el mes de julio, ya que las fechas de la EBAU también se vieron afectadas -normalmente se celebran a mediados de junio-. Con estas circunstancias y con alumnos de segundo de Bachillerato que no habían podido ver todo el temario en las clases presenciales, la Consejería de Educación decidió dar más optatividad en los exámenes para evitar que la situación pudiera afectar a la calificación de los aspirantes. Una nota que será determinante para el futuro de los alumnos, ya que con ella tendrán que competir con otros para poder acceder a la titulación universitaria que deseen cursar. Otro de los aspectos que ha caracterizado a las pruebas de este año es que el número de estudiantes ha sido mayor. Hasta 2.000 más se inscribieron para unos exámenes en los que el porcentaje de aprobados ha bajado 1,2 puntos hasta el 94,7. Pero todas estas circunstancias no han afectado a Nuria, Alicia, Déborah y Diego, que han conseguido la nota más alta de la prueba en cada uno de los cuatro distritos universitarios de la región.
FUENTE DIARIO ABC:
https://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-mejores-ebau-202007121231_noticia.html